Entre 300 y 400 agricultores franceses bloquearon ayer durante cuatro horas la entrada de camiones desde España en la autopista de los Pirineos orientales para protestar por la llegada de frutas y verduras del país vecino a precios más baratos. Los manifestantes aseguraron que no pretendían causar daños a los cargamentos, y que su intención era la de denunciar que la gran distribución gala comercializa los productos españoles a precios más bajos que los franceses. Algunos transportistas que habían sido avisados de las acciones previstas en territorio francés decidieron detenerse antes de cruzar la frontera, para evitar quedar bloqueados y ser objeto de controles por parte de los agricultores galos.
Una parte de los participantes en la protesta se trasladaron a la salida sur de Perpiñán que sirve de entrada al mercado mayorista de frutas y verduras Saint Charles, el mayor de Europa. Allí volcaron cinco camiones de melocotones franceses en la calzada, donde también incendiaron neumáticos y maderas para impedir el paso por la autopista antes de darse a la fuga.
Las fuerzas antidisturbios no intervinieron en ningún momento.