A pesar de las jugosas ganancias acumuladas en los últimos cuatro meses, las principales bolsas del planeta todavía exhiben heridas de gravedad causadas por el estallido de la crisis de las hipotecas basura hace ahora casi dos años. De hecho, su valor es aún más de 22 billones de dólares inferior al que tenían antes de que el huracán comenzase a soplar. La mitad de esa cifra corresponde al mercado de Estados Unidos, epicentro del terremoto que ha puesto contra las cuerdas a las economías de todo el mundo.
Queda un largo camino por recorrer antes de que las heridas sanen del todo. El enfermo muestra evidentes síntomas de mejoría, pero todavía está lejos de recibir el alta. Y las cifras lo dejan claro: la distancia que separa al Ibex 35 de los máximos históricos de noviembre del 2007 es del 39%. En esos momentos llegó a rozar los 15.950 puntos y el pasado viernes despidió la sesión ligeramente por encima de los 9.700.