La economía británica se desacelera al ritmo más rápido en 30 años, con una caída del PIB del 1,9%
ECONOMÍA
La economía británica se ha desacelerado en los tres primeros meses del año a un ritmo muy superior a cualquiera de los registrados en los últimos 30 años, con una contracción del producto interior bruto (PIB) del 1,9% en relación al trimestre anterior. Una cifra que arroja serias dudas sobre la viabilidad y los efectos anticrisis del Presupuesto General del Estado presentado el miércoles por el ministro de Economía, Alistair Darling.
Se sabía que la economía británica, muy arraigada en los servicios financieros, iba a ser una de las principales perjudicadas por la crisis económica mundial, pero la severidad del golpe está sorprendiendo incluso a los más pesimistas, en especial por las fuertes caídas registradas en el sector servicios y en la industria.
Las predicciones que maneja el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el Reino Unido no son precisamente alentadoras: espera un retroceso del PIB del 4,1% para este año y del 0,4% para el 2010.
Hasta ahora, las cifras no oficiales de la reducción de la riqueza británica se movían en torno al 3,8% interanual.
Hay que remontarse a la Segunda Guerra Mundial para encontrar otro período en el que el producto interior británico encadenase dos trimestres con caídas superiores al 1%. En los tres últimos meses del 2008 la contracción fue del 1,6%.
El dato divulgado ayer confirma que la economía del Reino Unido, una de las cinco más potentes del mundo, lleva un año sin crecer, lo que ha tenido, además, un impacto inmediato en la libra esterlina, que ayer retrocedió un 1% respecto al euro.
La oposición, y especialmente el Partido Conservador, no ha dejado pasar la oportunidad para lanzar un nuevo ataque a la labor de Darling y del primer ministro, Gordon Brown, en su cruzada por sacar al país de la difícil situación económica. El portavoz de Economía de los tories, George Osborne, indicó: «Solo hace dos días que [Darling] nos dijo que las cifras del PIB del primer trimestre serían similares a las del anterior, pero resulta que son peores, lo que significa que los ciudadanos vamos a seguir sufriendo».
Más críticas
Los analistas financieros se han mostrado tan críticos como la oposición con el número 11 de Downing Street. James Knightley, economista de ING, señalaba ayer que «los datos del PIB muestran lo optimista que fue Darling al presentar sus Presupuestos sin tener en cuenta los peligros del enorme déficit público en el que se está adentrando el país».