La quiebra de GM amenaza a su red de proveedores

La Voz VIGO|

ECONOMÍA

17 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La industria gallega de componentes de automoción puede verse afectada negativamente por la complicada situación financiera por la que atraviesa el gigante norteamericano General Motors (GM), dueño de la europea Opel, ya que el presidente Barack Obama, que ya ha avisado a GM para que se prepare para afrontar una suspensión de pagos controlada y dirigida por la Administración estadounidense, acaba de advertir que la operación está a punto de materializarse. En un discurso de corte económico en la Universidad de Georgetown, Obama avanzó la inminente toma de medidas «difíciles e impopulares» sobre GM. ¿Qué efectos tendrá tal decisión sobre Opel, la subsidiaria europea del grupo y por extensión sobre su amplia red de proveedores españoles, fundamentalmente aragoneses, gallegos y vascos?

«Hay incertidumbre y preocupación. Falta por saber cómo es el concurso de acreedores americano, y qué efectos tendrá sobre la filial europea y si esta finalmente acabará escindiéndose», explica un portavoz del sector gallego, en el que se encuentran tres de los principales proveedores: Benteler, GKN Driveline y Denso Corporation.

GKN Driveline, multinacional británica, fabrica en Vigo transmisiones para tres modelos que se montan en Zaragoza y en Alemania, como son el Corsa, el Meriva y el Tigra. Por su parte, Benteler trabaja para el modelo Opel Corsa, al igual que Denso, especializada en la fabricación de equipos de calefacción y aire acondicionado y de componentes de refrigeración para el mismo modelo.