El Gobierno no quiere dar ayudas directas a la compra de coches y el mercado español agoniza sin remedio (las ventas cayeron un 53% en febrero). Mientras tanto, Europa nota ya los efectos positivos de la política de bonificaciones y reanima con nuevos pedidos las cadenas de producción españolas. «Lo paradójico es que las ayudas directas que se niegan en España y florecen en Francia y Alemania hacen que cada vez mayor parte de la producción nacional se desplace a esos países», explican desde la Asociación Nacional de Fabricantes (Anfac).
La patronal de los constructores subraya que las subvenciones directas acordadas en Francia, Alemania e Italia (entre 1.000 y 2.500 euros) están aumentado la demanda, sobre todo entre los modelos baratos que se fabrican en España, como el Ford Fiesta, el Volkswagen Polo, el Seat Ibiza o el Opel Corsa. «Si a las ayudas directas se les unen las promociones de las marcas no es de extrañar que aumente la demanda en coches que parten de un precio de 9.000 o 10.000 euros o menos».
Según la patronal, el repunte de la demanda de coches fabricados en España por parte de los consumidores europeos incrementará la producción a lo largo del próximo trimestre en cerca de 100.000 unidades (febrero cerró con 143.000 coches montados). «El problema es que si el mercado español se lleva un 13% en vez de un 15%, al final las marcas se plantearán dónde fabrican los modelos. Es imprescindible un mercado interior fuerte», advierten.
Efecto comprobado
Las ayudas directas surten efecto y las cifras hablan por sí solas: la fábrica de Volkswagen Navarra aumentará su producción en 25.000 vehículos hasta mayo gracias a que en el mercado alemán se han disparado las compras del Polo que se fabrica en Landaben.
Ayer, Renault comunicó que revisará al alza la producción de sus fábricas en España por el incremento de pedidos procedentes del mercado europeo. Los modelos más favorecidos por la demanda son el nuevo Renault Modus, el Grand Modus, Twingo, Clio, el Dacia Sandero, así como el nuevo Renault Mégane, que se encuentra en plena fase de lanzamiento. El fabricante galo no ha cifrado aún en unidades el incremento de la producción, aunque sí ha aclarado que la inyección de carga de trabajo «minimiza la aplicación del expediente de regulación de empleo, en vigor hasta el 31 de mayo».
La bonificación de 2.500 euros otorgada por el Gobierno alemán por la compra de un vehículo se salda, en el caso de Galicia, con un incremento de la producción de la planta de PSA Peugeot Citroën en Vigo, con 14.000 unidades más, y de todo el tejido auxiliar. Esta mejoría leve y puntual del mercado ha sido suficiente para alejar de momento la posibilidad de que Citroën necesite recurrir a un ERE antes de las vacaciones de verano (última semana de julio y dos primeras de agosto).
Otra consecuencia apreciable en las estadísticas de la Consellería de Traballo es la estabilización del número de ERE presentados por la industria auxiliar que, tras un incremento constante desde el pasado mes de diciembre, se ha parado en las 38 empresas reguladas a fecha de 11 de marzo, con 2.775 trabajadores afectados.
¿Cuánto durará el efecto de las ayudas? El director de Citroën en Vigo, Pierre Ianni, ya ha advertido de que se trata de subidas puntuales que pueden ir seguidas de un efecto de retraimiento. En la misma línea, Renault explicaba ayer que la incertidumbre sigue siendo la tónica generalizada. Reconoce que las ayudas directas a la compra, en vigor en ocho países europeos y a estudio en otros ocho, han provocado cambios sustanciales en el mercado. «Sin embargo, cuando estos incentivos terminen, si la crisis no ha finalizado, es probable que el mercado registre una caída importante con respecto al 2008».