El «campeón nacional» acabó en manos de Berlusconi

La Voz

ECONOMÍA

21 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La compra por parte de la empresa pública italiana Enel de casi la totalidad del capital de Endesa acaba con el mayor culebrón que se recuerda en el sector eléctrico español. Finalmente, el «campeón nacional» que soñaba el Gobierno de Zapatero se ha quedado en un escenario que deja a la primera eléctrica del país troceada, y con la mayor parte del pastel en manos del Ejecutivo de Silvio Berlusconi.

En septiembre del 2005, el lobby catalán de las finanzas y la energía (Gas Natural y sus dos primeros accionistas, Repsol y La Caixa) lanzó una opa por el capital de Endesa con el apoyo de Iberdrola, que comprometía su apoyo en el reparto de activos que exigiese la CNE y, a cambio, se aupaba al número uno del ránking ibérico.

A la puja, no obstante, se sumó un candidato inesperado, el gigante alemán E.On. Entonces se inició un proceso que llegó a parecer interminable, trufado de sanciones de la Comisión Europea, batallas políticas y cambios en la legislación. La gasista catalana tiró la toalla y el Gobierno de Zapatero puso en marcha toda su maquinaria para intentar frenar la entrada alemana y buscar a cambio una solución española.

Lo consiguió, y E.On también se batió en retirada. Pero a cambio Endesa acabó en manos italianas. En abril del 2007, la constructora española Acciona y el grupo público transalpino Enel lanzaron una nueva opa, y se repartieron la eléctrica. La constructora de la familia Entrecanales se quedó con el 25%, con una opción de compra para los italianos por el resto con fecha de marzo del 2010. A cambio de su retirada, la alemana E.On se conformó con los activos de Viesgo.

Las necesidades de tesorería de Acciona han adelantado finalmente el divorcio. Con el acuerdo sellado ayer en Madrid, la constructora refuerza su apuesta por las energías renovables. El grupo italiano, a cambio, irrumpe de lleno en el negocio eléctrico español.