Francia arrebata un contrato para modernizar fragatas a Navantia, que lleva casi dos años sin nuevos pedidos
ECONOMÍA
El astillero francés DCN ha ganado el contrato para la modernización de las fragatas de la Armada de Colombia, un pedido al que aspiraba la compañía española pública Navantia. Las negociaciones con la Marina del país latinoamericano habían sido anunciadas en Ferrol por el presidente de la compañía española, Juan Pedro Gómez Jaén, en abril del pasado año, pero finalmente un acuerdo bilateral entre los Gobiernos de Nicolas Sarkozy y de Álvaro Uribe inclinó la balanza hacia los astilleros públicos galos. El pedido está presupuestado en cien millones de euros.
La española Navantia acumula ya casi dos años -en concreto un año y siete meses- sin nuevos contratos, desde que la Armada de Australia le encargó, en junio del 2007, la construcción de dos buques anfibios y el diseño de tres fragatas. Ambas obras están siendo realizadas en las plantas gallegas -y también en el país continental- en donde han despejado carga de trabajo hasta el 2014.
Sin embargo, desde que se hizo oficial el anuncio del Ministerio de Defensa de Australia, la compañía española no solo no ha logrado ampliar su cartera de pedidos, sino que incluso ha llegado a perder una obra que ya había iniciado, después de que Acciona cancelase en el astillero de Puerto Real la construcción de un buque ro-ro.
Anfibios para Malasia
Las perspectivas de nuevas contrataciones se concentran, principalmente, en el mercado de los buques anfibios. Así, la empresa naval confía en que Malasia resuelva antes del verano el adjudicatario de la construcción de tres buques anfibios, en un concurso en el que Navantia compite con un astillero coreano y otra factoría europea.
El próximo mes de marzo también tiene que resolver el concurso de construcción de cuatro buques de aprovisionamiento -con opción a construir otros dos- la Marina británica, y aunque Navantia está participada asociada a una empresa del país, cuenta con pocas posibilidades de resultar ganador.
La empresa pública española también ha lanzado ofertas para la construcción de fragatas a las Armadas de Brasil y de algunos países árabes, aunque las opciones de convertirse en contratos aún están muy lejanas.
En el corto plazo, algunos nuevos encargos podrían llegar de dos de los clientes de Navantia Fene-Ferrol: la Armada de Noruega, que ha manifestado su interés por dotarse de un nuevo buque logístico, y la de Australia, que negocia con la factoría el encargo de las lanchas de desembarco para los dos megabuques anfibios que se fabrican en la ría.
Ayer, la factoría ferrolana celebró la botadura de la quinta y última fragata para la Armada de Noruega, en un acto interno de trabajo en el que no hubo invitados y no se permitió el acceso a los medios de comunicación. La F-314 Thor Heyerdahl fue lanzada al mar a las 17.12 horas, coincidiendo con la pleamar, y fue amadrinada por Elisabeth Heyerdahl Lampe, la bisnieta del explorador que da nombre a la fragata.