Un empresario de origen gallego  busca financiación para la compra del astillero Metalships

Miguel Á. Rodríguez

ECONOMÍA

Metalships & Docks tiene en cartera pedidos para la fabricación de cinco buques
Metalships & Docks tiene en cartera pedidos para la fabricación de cinco buques GUSTAVO RIVAS

11 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Fuentes próximas al empresario M. P. R. confirmaron ayer que el magnate gallego afincado en Miami negocia con varias entidades bancarias internacionales la financiación precisa para adquirir el astillero vigués Metalships & Docks, propiedad del grupo Rodman Polyships. La operación, valorada por encima de los 60 millones de euros, cuenta con el visto bueno de las dos partes. Pero los problemas de liquidez han impedido firmar la venta en el plazo previsto.

Las sociedades con las que M. P. R. mantiene acuerdos de colaboración en España coincidían ayer en que las dificultades del mercado financiero internacional están dilatando la adquisición del astillero, «que debería estar ya cerrada». Indicaron, en cambio, que las gestiones para suscribir el crédito podrían «culminarse en cuestión de días», por lo que el cambio de manos podría materializarse «en breve plazo de tiempo».

La intención es tomar el astillero a través de la sociedad West Group, una de las divisiones de inversión del holding de capital riesgo con el que opera M. P. R. en todo el Caribe. Una de sus cabeceras es Australia Investment Group, la firma con la que el empresario, natural de Sarria, se presentó en Galicia en el 2008 para comprar barcos en el astillero vigués Armada y anunciar otras inversiones.

Ni lo uno ni lo otro. M. P. R. no llegó a adquirir ningún buque ni tampoco encargó la flota de 15 arrastreros que pensaba contratar en la compañía Armada. Su inversión en el sector turístico nunca llegó a ponerse en marcha. En su visita a Galicia habló de una cadena de 25 hoteles ligados al Camino de Santiago, además de otras instalaciones volcadas sobre el ramo del ocio. Pero casi un año después no se ha iniciado ni una gestión conocida al respecto.

En Centroamérica no es el primer megaproyecto anunciado por el empresario que termina frustrándose, lo que ha provocado una leyenda negra alrededor de la figura empresarial de la familia P. R., en la que no faltan episodios judiciales por presuntas irregularidades societarias.

Entre los anuncios de los que nada se sabe protagonizados por el magnate gallego figuran tres hospitales en la República Dominicana, donde la familia tuvo su residencia antes de afincarse en Miami; un proyecto relacionado con el sector bananero en Montecristi y un megapuerto deportivo y pesquero en la región de Azúa, asociado a una zona franca que fomentaría el comercio entre los países caribeños y Estados Unidos.

Sumados, estos anuncios rondaban los mil millones de euros de inversión. Pero ninguno está terminado y muchos ni siquiera han comenzado. Hace unas semanas, el Tribunal de Primera Instancia de la Provincia de Santo Domingo, donde M. P. fue embajador, abrió un juicio contra su persona por supuesta apropiación indebida. Fue denunciado por sus dos socios en Probiosa, una firma de fertilizantes por la que ya había sido juzgado y condenado a dos años de prisión, que nunca cumplió porque la sentencia se anuló por fallos de procedimiento.