La aerolínea británica British Airways anunció ayer su intención de despedir a más de cien trabajadores del aeropuerto de Gatwick (en las afueras de Londres) el próximo verano, a la vez que reducirá un 15% los vuelos desde ese aeródromo. La empresa, que aseguró haber hablado ya con la plantilla y los sindicatos, quiere que las bajas sean voluntarias y calcula que antes de final de año ya tendrá en marcha un plan de indemnizaciones. Los despidos afectarán al personal de facturación, mientras que la disminución de vuelos reducirá de 41 a 37 el número de aviones con base en el aeropuerto.
British Airways negocia actualmente su posible fusión con Iberia, aunque, según la prensa, las relaciones se han enturbiado tras el anuncio de la británica de una posible fusión con la australiana Qantas.