Bruselas considera a la comunidad zona prioritaria para la eólica marina, contra el criterio de la Xunta
ECONOMÍA
Para reducir sus emisiones de CO2 y desarrollar una verdadera industria de la energía verde, la UE debe multiplicar por cien la potencia instalada de los parques eólicos en el mar. Y Galicia es la comunidad autónoma española que, a juicio del Ejecutivo comunitario, ofrece un mayor potencial en un sector cuyo desarrollo, sin embargo, está totalmente descartado para la Xunta, el Parlamento autonómico y el Gobierno central.
La Comisión Europea presentará hoy una comunicación sobre la energía eólica marina en la que asegura que esa fuente de producción eléctrica está aún «sin explotar» en la UE. Por ello, anima a los Estados miembros a apostar por ella y agotar sus capacidades, para lograr que los Veintisiete alcancen en el 2020 sus objetivos del «triple 20»: reducir un 20% el consumo de energía, otro tanto sus emisiones contaminantes, y aumentar en el mismo porcentaje el gasto eléctrico originado en energías limpias.
Según Bruselas, «aún excluyendo el potencial de las instalaciones eólicas flotantes en aguas profundas, la capacidad instalada [de energía eólica en plataformas marítimas] podría ser entre 30 y 40 veces la actual, y podría aumentar hasta 150 gigavatios en el horizonte del 2030». Así figura en el texto que la Comisión presentará hoy, y en el que Bruselas recuerda que a finales del 2007 las instalaciones offshore representaban apenas 1,1 gigavatios de los 56,5 de potencia eólica total en la Unión.
Mapa
La comunicación del Ejecutivo europeo no cita casos ni territorios concretos, pero sí lo hace un documento de su Dirección General de Energía y Transportes que explora las posibilidades de esa fuente de energía en Europa. En ese mapa, y a juicio de los técnicos, Galicia figura como una de las tres áreas peninsulares con mejores características para los parques eólicos terrestres, junto a Navarra y Valencia. Pero es la única a la que Bruselas atribuye un potencial «muy alto» para las instalaciones en el mar.
«Es un recurso autóctono para la producción de electricidad con un vasto potencial», opina la Comisión en su escrito, alertando también de que desarrollar la tecnología y la cadena industrial necesaria para llevar a cabo esos proyectos de manera planificada y consensuada «lleva tiempo». «Para hacer las inversiones que serán necesarias en el 2020, la industria precisa urgentemente más seguridad y un marco de trabajo más favorable y estable», dice Bruselas
Para subsanar esas carencias, la Comisión se propone facilitar la cooperación regional en la planificación de redes y a mediar entre los Estados miembros, los reguladores nacionales y los distribuidores de electricidad. También se compromete a «animar» a los Gobiernos a que implementen sistemas de planificación espacial marítima, y a establecer condiciones legales «más favorable» para la inversión en redes transnacionales de energía eólica marina.
Finalmente, asegura que mejorará las condiciones de financiación de los proyectos de investigación en el sector, y que vigilará que la regulación de los parques marítimos tendrá en cuenta los requisitos medioambientales, especialmente los recogidos en las directivas sobre protección de aves.