R pedirá una concesión regional de telefonía móvil para lanzar servicios de cuarta generación
ECONOMÍA
La compañía gallega de telecomunicaciones R quiere aprovechar la reestructuración de frecuencias de telefonía móvil, prevista para comienzos del próximo año, para poner sobre la mesa la necesidad de adaptar la oferta a las necesidades de cada autonomía, permitiendo que puedan acceder a las concesiones operadores de carácter regional. De no ser así, Galicia podría quedar rezagada en la implantación de los servicios de cuarta generación.
Según confirmaron fuentes de R, el Ministerio de Industria, a través de la Secretaría General de Telecomunicaciones, ha abierto una consulta pública para fijar las condiciones de acceso a una nueva banda de frecuencias en la telefonía móvil y una posible reestructuración de las ya existentes.
A juicio de la operadora gallega, la regionalización permitiría invertir en infraestructuras en las que las operadoras nacionales no estarían interesadas puesto que, a su juicio, prefieren optimizar recursos y centrar la cobertura en los territorios más poblados a nivel estatal (las áreas urbanas de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Bilbao).
El nuevo espectro, cuya concesión está prevista para la primavera del 2009, ofrece la posibilidad de profundizar en lo que se conoce como LTE (evolución a largo plazo, en sus siglas en inglés), la tecnología que permitirá la evolución de servicios de datos en los móviles. Los nuevos terminales 4G ofrecerán los siguientes servicios: Internet a mayor velocidad y más económico, multivideoconferencia y televisión a la carta, así como gestiones bancarias y comercio electrónico.
R quiere que este nuevo espacio se reparta entre cuatro operadores, y que una de esas concesiones tenga carácter regional, al estilo de lo que ya sucede con la televisión digital terrestre (TDT), para la que emisoras estatales, autonómicas y locales comparten el canal de emisión.
La TDT, clave
Será precisamente la TDT la que, a raíz del apagón analógico, ofrezca la posibilidad de reestructurar el espectro de radiofrecuencias actual. La emisión en digital liberará un espacio, conocido como «dividendo digital», para el que existen dos posibilidades de uso. Lo que actualmente se prevé en España es que ese sobrante se utilice para multiplicar la oferta de canales televisivos. Sin embargo, desde R se considera que la mejor alternativa sería optar por un modelo como el estadounidense, que lo utilizará para impulsar la sociedad de la información. Las peculiares características de las ondas televisivas (con mayor alcance y penetración dentro de los edificios) permitirían implantar tecnologías clave en Galicia, como el wimax , acceso inalámbrico a Internet óptimo para el rural gallego, por su particular dispersión. El uso de las frecuencias de televisión implicaría un coste mucho menor, puesto que sería necesaria una inversión mucho más reducida en infraestructura (menos repetidores).
En cuanto a la resolución del proceso, desde la dirección de la compañía se apuesta por una decisión conjunta sobre todas las frecuencias, que permita a los diferentes operadores acometer las inversiones con garantías.