Navantia abandona el sector eólico, mientras la plantilla exige en la calle el relevo en la presidencia

ECONOMÍA

09 oct 2008 . Actualizado a las 11:58 h.

Navantia ha renunciado definitivamente al mercado eólico, que atendía a través de la fábrica ferrolana de Turbinas y que en los últimos años le reportó una carga de trabajo estable para su plantilla directa y auxiliar. El presidente de la compañía, Juan Pedro Gómez Jaén, confirmó que la factoría «solo conservará las actividades relacionadas con los elementos para fabricar el buque».

Navantia perdió a finales del pasado año la licencia para construir aerogeneradores con su tecnólogo, Siemens, aunque desde entonces los sindicatos reclamaron la recuperación de ese negocio. La compañía descarta ahora esa posibilidad. Ayer mismo, el presidente de la SEPI, Enrique Martínez Robles, aseguró en el Congreso que mantener el contrato con Siemens hubiera hecho entrar en pérdidas a Navantia, informó Efe.

Gómez Jaén asegura que está utilizando las antiguas instalaciones eólicas para fabricar trozos de los barcos anfibios para Australia, «lo que nos permite acelerar el programa».

Mientras, unos 1.400 trabajadores de Navantia Ferrol volvieron ayer a sacar a la calle sus reivindicaciones, centradas en las últimas semanas en la convocatoria de las mesas de negociación del plan industrial, el convenio colectivo y la industria auxiliar, y en la exigencia de relevo al frente de las cúpulas de la empresa y de su accionista, la SEPI. Los operarios secundaron un paro de dos horas, que incluyó una movilización hasta el Concello y una reunión con responsables del gobierno local, que se comprometieron a convocar un pleno extraordinario para abordar la situación de la compañía.

El presidente del comité intercentros, Ramiro González, insistió en que «estamos ante unha cúpula que está esgotada» y reclamó al Gobierno su cambio. Considera que el hecho de que el presidente de la empresa, Juan Pedro Gómez Jaén, reconozca que la compañía cerrará el año en pérdidas es «grave», en tanto que Navantia tiene récord de ocupación y empleo. Frente a la versión de la empresa, que achaca las pérdidas al encarecimiento de los materiales, de los costes de la industria auxiliar y al nuevo plan contable, González apuntó a la judicialización de algunos conflictos -que costaron millones a Navantia-, la implantación de un nuevo modelo de subcontratas «que incrementou os custos» y una «xestión nefasta».