El Eurogrupo reconoce la gravedad de la crisis, pero no adoptará medidas de urgencia

Estefanía Narrillos

ECONOMÍA

13 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La crisis económica está golpeando a Europa más fuerte de lo previsto, pero la solución no está en adoptar medidas de urgencia sino en seguir aplicando la misma política de los últimos años, recalcaron ayer los ministros de Finanzas de la eurozona (Eurogrupo).

«La ralentización es más pronunciada de lo que todos esperábamos», reconoció el presidente del Eurogrupo y primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, quien incidió en que la situación requiere una «reacción común» y no respuestas desordenadas de cada país. También negó que la eurozona entre en recesión este año e insistió en que no conviene adoptar un plan de choque como el aprobado por EE.?UU., pues «nuestros problemas son diferentes». Tanto el presidente del Eurogrupo como el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, dejaron claro que todos los Gobiernos de la zona euro comparten el enfoque sobre la desaceleración y están de acuerdo en que la receta más adecuada para afrontarla es la que aplican: respetar el Pacto de Estabilidad -que permite aumentar el gasto en las fases de desaceleración a los países con margen presupuestario-, seguir con las reformas estructurales y luchar contra la inflación.

Solbes, por su parte, matizó sus «desafortunadas» declaraciones sobre la «poca importancia» de la recesión en España y admitió que, aunque habrá déficit este año y el próximo, no superará el 3% del PIB.