El Gobierno penalizará a las firmas que persigan a los usuarios con campañas comerciales telefónicas
ECONOMÍA
Atosigar por teléfono a un usuario con ofertas para cambiar de operador de telecomunicaciones, ofrecerle servicios bancarios o seguros que no ha solicitado, será ilegal. El Gobierno modificará la legislación para poner coto al molesto y creciente spam telefónico y las empresas más contumaces podrán ser sancionadas.
Un día entero en casa suele bastar para comprobar el alcance del fenómeno. Operadores de empresas con las que el usuario no ha tenido trato alguno llaman con insistencia para intentar «vender» servicios y prestaciones que nadie ha pedido. Las llamadas suelen repetirse, al teléfono fijo o en menor medida al móvil, a menudo en horas de descanso familiar como la siesta o a primeras horas de la noche, sin que el titular sepa cómo han obtenido su número ni cómo hacer para que lo dejen en paz. La mayoría de las veces el número de quien llama permanece oculto como «número privado», lo que dificulta la posibilidad de discriminar la llamada o no descolgar.
Los Ministerios de Sanidad y Consumo, Justicia, Economía e Industria trabajan en un proyecto de ley para trasponer la directiva europea que considera abusivas y «desleales» estas prácticas y las declara ilegales. Las modificaciones podrían entrar en vigor antes de finales de año.
Las malas prácticas comerciales también están pasando factura a Vodafone. La empresa ha sido denunciada por Facua-Consumidores en Acción. La organización andaluza acusa a la compañía telefónica de hacer publicidad engañosa en la campaña de llamadas internacionales «Vodafone Passport». En los anuncios, la operadora promete al usuario que cambiará de país sin cambiar de tarifa, sin embargo, no se precisa que a cada llamada se le aplica un considerable recargo sobre el precio de la cuota contratada por el usuario para el tráfico nacional.