La cotización de la onza de oro cayó ayer por debajo del listón de los 800 dólares, su nivel más bajo en diez meses, bajo la influencia combinada de la recuperación del dólar y la caída de los precios del petróleo. Tras haberse establecido el pasado 11 de marzo un techo histórico de 1.032 dólares por la onza, el metal amarillo ha perdido exactamente un cuarto de su valor. Ayer el precio alcanzó los 772,98 dólares por onza, su menor nivel desde fines de octubre. Cerró a 784,50 dólares.
«El sentimiento del mercado se ha tornado más bajista aún, después de que la cifras estadounidenses sobre la inflación reactivaran las especulaciones sobre la posibilidad de que la Reserva Federal estadounidense aumente sus tasas a fin de controlar la subida de los precios», comentó un analista.
Una fuerte correlación inversa une el valor de la divisa estadounidense al de la onza de oro: los inversores compran el metal amarillo cuando el dólar baja para protegerse contra la inflación, y de manera inversa, se deshacen de sus participaciones en oro cuando el billete verde sube.