Caixa Galicia coincide con Solbes en que la crisis será «difícil» hasta el 2009

Luís Villamor

ECONOMÍA

23 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La crisis económica internacional durará hasta finales del 2009 y creará situaciones «moi difíciles» a las familias gallegas, según vaticinó ayer el director del Centro de Investigación Científica y Financiera de Caixa Galicia, Alberto Meixide, que sumó su voz a la del ministro Pedro Solbes, a la hora de establecer un límite de año y medio al frenazo económico. Con todo, Meixide, que presentó el informe de la economía gallega del 2007 -un año de transición entre el final de un largo período de crecimiento y el inicio de la desaceleración- sostuvo que Galicia afronta mejor la situación que el resto de España, en el nuevo escenario.

Las economías domésticas españolas y gallegas no lo van a pasar bien en los próximos dieciocho meses. Aunque la situación económica tienda a recuperarse a finales del 2009, no volverá a haber en España otro bum inmobiliario como el pasado, que consideró «excepcional», y que en Galicia, en todo caso, ha sido menos impactante.

Escenario complicado

Meixide trasladó una imagen positiva de los indicadores de Galicia respecto a España y trazó un panorama esperanzador, pero también señaló el talón de Aquiles de esta coyuntura. La previsible caída de la demanda interna, el aumento del desempleo y la moderación salarial, unidos al alto nivel de endeudamiento de las familias, dibujan un «escenario moi difícil», en opinión del director del Centro de Investigación Científica y Financiera de Caixa Galicia.

El ministro Solbes suele hacer análisis «bastante atinados», según Meixide, para quien «cada día que pasa» tiene más claro que la crisis «pode prolongarse ata finais do ano que vén, porque non está nada claro que se vaia saír a mediados do 2009».

El comportamiento de la economía española en el 2007 abre un margen para la esperanza a la hora de afrontar la crisis, según Meixide. La economía de Galicia, a su juicio, puede seguir creciendo durante el próximo trimestre «unhas décimas» por encima de la de España, como viene haciendo desde el 2005.

Las fuertes inversiones previstas en Galicia en infraestructuras, el menor impacto inmobiliario, a la no existir con carácter general megaurbanizaciones, y el comportamiento de las exportaciones en algunos sectores podrían constituir un balón de oxígeno para la economía gallega. Meixide puntualizó también que la situación actual «non vai impor restricións adicionais» a la transmisión de crédito por parte de las entidades bancarias.

Meixide valoró el acuerdo por la competitividad firmado por la Xunta con los agentes sociales, en tanto que tiene detrás un «axeitado diagnóstico» y propone un «abano de medidas correcto». En cualquier caso, sugirió al respecto una política muy selectiva a la hora de ponerlas en marcha, ante las previsibles restricciones presupuestarias.

Agricultura y construcción

Destacó, asimismo, el crecimiento de Galicia en el último bienio. Se refirió a la pérdida de peso de la agricultura en favor de la construcción, lo que redundó en el aumento de la productividad. Sostuvo además que la economía gallega ha mantenido un mayor crecimiento per cápita en el período de expansión 2002-2007, al pasar de ser un 85,9% de la media española en el 2000 a representar un 89,2% en el 2005, aunque la explicación residiría en el bajo crecimiento de la población gallega. Entre 1995 y 2007, Galicia ha reducido sistemáticamente el diferencial de productividad que mantenía con España.