«Es la primera crisis de la globalización, por eso no funcionan las recetas clásicas como moderar salarios»
ECONOMÍA
-Se habla de flexibilizar el mercado laboral. ¿Queda margen para ello?
-La situación que atravesamos no tiene relación con las normas laborales. No es el enfoque correcto, diga lo que diga la patronal. Por primera vez el Banco de España ha señalado a los beneficios empresariales por su responsabilidad en la inflación. Y, dado que en estos años de crecimiento los trabajadores han perdido tres puntos en la participación en la renta nacional, trasvasados a beneficios empresariales y a impuestos, creemos que la aportación de los trabajadores a la lucha contra la crisis se ha producido por adelantado. Ahora son las empresas y el erario público quienes tienen que crear empleo estable y cobertura social.
-¿Se debe incrementar el gasto social?
-Lo mínimo es hacer efectivos los compromisos del presidente de que se van a mantener las prestaciones sociales. Y este es un compromiso que, en función de la evolución de la situación económica, tendrá aún mucho más valor porque es la primera vez que ocurriría, en lugar de recortes.
-Pero la realidad económica podría convertir ese compromiso en insostenible, ¿no?
-Estaría en función de lo que se alarguen las dificultades.
-¿Qué tiene de especial esta crisis?
-Que es la primera de la globalización y tiene una triple vertiente: financiera, energética y alimentaria. Por eso no funcionan las recetas clásicas, como moderar salarios o flexibilizar el mercado laboral.