En una nueva vuelta de tuerca al discurso oficial ante la entrada en vigor de las nuevas tarifas eléctricas, la directora general de Consumo, Etelvina Andreu, anunció ayer que su departamento, en colaboración con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), iniciará una campaña para informar a los ciudadanos de cuál es la potencia real que necesitan contratar, para que la revisen y reduzcan.
Andreu alertó de que muchos hogares -aunque no los cuantificó, señalando que esos datos solo los tenían las eléctricas- tenían «un sobredimensionamiento de la potencia», y que para ahorrar en su recibo deberían contratar la adecuada. «Los ciudadanos no tienen por qué saber cuánta potencia precisan en su casa. Contratan lo que les indica quien se la instala», afirmó, animando a los usuarios a ahorrar luz, «igual que hacemos con el agua».