Cepesca pone fin al paro tras arañar una demora en las cuotas sociales

ECONOMÍA

La actividad regresa a la normalidad en Galicia y casi la mitad de la flota de altura se encuentra ya faenando

27 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La principal patronal pesquera española, Cepesca, puso ayer punto y final a una protesta que, desde el 30 de mayo, fue trayendo a puerto a la práctica totalidad de la flota de altura y gran altura gallega. No es que hayan conseguido «todas las medidas» que demandaban los empresarios. Ni siquiera son «suficientes», pero la flota «no aguantaba más». «No somos masoquistas», dijo Javier Garat, secretario general de la confederación, al término de la reunión con la ministra de Medio Marino, Elena Espinosa. De hecho, casi la mitad de las embarcaciones ya están rumbo a sus caladeros habituales. En el puerto de Vigo, a pesar de que seguía convocado el paro indefinido, ayer zarparon 30 barcos, de los 172 que estaban en puerto.

Ahora bien, antes de recomendar el levantamiento del amarre, la patronal logró arañar algunos compromisos, como el del «aplazamiento de las cuotas de la Seguridad Social» -aunque no la exoneración que reclamaban-; el de agilizar al máximo el registro especial con ventajas fiscales para atuneros y palangreros de superficie; y el de rebajar las tarifas portuarias para la pesca. Arrancaron también ese calendario de reuniones técnicas que tenían para cuantificar y poner en marcha acciones concretas cuanto antes, como el plan de ajuste de flota, que persigue el desguace de en torno a 140 barcos y la reapertura del diálogo.

Está lejos de lo que querían, pero al menos en Cepesca son ahora «más optimistas que tras el Consejo de Ministros de Luxemburgo» y confían en que en julio haya un acuerdo comunitario para atajar una crisis sin precedentes que está haciendo estragos en un sector estratégico para algunos territorios como Galicia.

El secretario general del Mar, Juan Martín, incidió en la necesidad de seguir trabajando con los armadores para «hacer viable su actividad económica y poder mantener el nivel de empleo que sustenta en España». Buena voluntad sí, pero Cepesca advierte que «esto no ha terminado» y que hay todavía «muchas reuniones en las que deben concretarse esos compromisos».