En España hay150 grandes superficies en proyecto. De las 25 que tienen fecha de arranque en el 2008 solo hay una iniciada
25 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Hace un año a estas alturas el sector de los promotores de centros comerciales había consumado 17 nuevas operaciones en España. Casi mediado el 2008 solo una de las 25 grandes superficies previstas para este ejercicio está en marcha. Javier García-Renedo, presidente de la Asociación Española de Centros Comerciales, resta importancia a los efectos de la crisis inmobiliaria, pero reconoce que la caída del consumo y los problemas de financiación para la apertura de negocios juegan en contra de las nuevas aperturas.
-Madrid acaba de aprobar una ley que autoriza la apertura comercial durante 24 horas. ¿La suscribe?
-Sí, los centros comerciales tienen que abrir 24 horas, como en la comunidad de Madrid. Es un debate entre comerciantes y consumidores. Los negocios tienen que atender al público el máximo de horas para ser eficientes.
-¿El frenazo inmobiliario supone un frenazo de la promoción de centros comerciales?
-Un centro comercial no es un producto inmobiliario al uso. La crisis de la construcción tiene su origen en la financiación de los stocks de suelo, y los centros, más que del suelo dependen de que haya socios comerciantes que estén dispuestos a asumir el riesgo. A corto plazo, creo que vamos a depender más del comportamiento del comercio que del sector inmobiliario. Hay un problema de crisis financiera en este momento que es el gran freno de la economía española y que frena el inicio de nuevas áreas comerciales. La banca financia proyectos de centros comerciales que estén muy bien estructurados. Por eso, más que el frenazo inmobiliario, nos afecta la crisis del comercio.
-Entonces, ¿hay miedo a abordar nuevos proyectos?
-No. Hoy un proyecto de centro comercial correcto desde el punto de vista inmobiliario y con comerciantes que lo acompañen, sale adelante.
-Si el comercio tiene difícil la financiación y las cadenas no están por la expansión, hay un problema de contenido ...
-Sí, sí... Ese es un freno que vamos a ver cómo evoluciona. Pero también es cierto que las crisis financieras son las primeras que se resuelven. Las crisis económicas son más profundas porque afectan al empleo y a la demanda y se arraigan por más tiempo, pero las financieras tienden a pasar más rápido. Resueltos los problemas financieros, los centros comerciales volverán a la normalidad.
-A todo esto habrá que sumar la caída del consumo. ¿Se resienten las grandes superficies?
-Somos un reflejo más de lo que es el consumo en la calle. Estamos en un período en el que la demanda está expectante y se está contrayendo. Si la gente percibe que los valores inmobiliarios caen tiende a gastar menos. Lo que va a pasar ahora es que vamos a ver ciclos más rápidos. Por ejemplo esta ha sido una mala primavera porque ha hecho mal tiempo. La respuesta de la oferta ha sido una reducción de precios espectacular y eso ha hecho que se dispare el consumo. Es un ajuste muy rápido entre oferta y demanda y hace que la economía no se pare.
-Galicia tiene 29 centros comerciales y una superficie de 168 metros por mil habitantes, frente a los 441 de Madrid o los 343 del País Vasco. Eso es poco ¿no?
-Es un porcentaje muy bajo. Uno de los motivos fundamentales han sido las infraestructuras, pero el déficit se está corrigiendo. Por ejemplo, A Coruña se está convirtiendo en un polo de atracción comercial interesantísimo porque han mejorado todos los anillos de circunvalación. Tenderá a duplicar la proporción actual a 300 metros por cada mil habitantes en unos años. Después será Vigo. Galicia irá corrigiendo el déficit rápidamente.
-El sector se queja de que la legislación gallega es demasiado estricta en comparación con la de otras comunidades.
-Galicia tiene una ley de equipamientos especiales excesivamente reglamentistas que retarda la apertura de centros comerciales. Eso es malo para la economía en general y hace que la actividad económica a veces esté en manos de la iniciativa pública. La Administración lo que tiene que hacer es crear un marco estable para que se desarrolle la actividad económica, pero a veces hay una tentación excesivamente intervencionista.