El Gobierno sube un punto la previsión de paro para el 2009 y la sitúa en torno al 11%

Elisa García

ECONOMÍA

Solbes admite que de haber conocido la evolución, habría «reflexionado» sobre la ayuda de los 400 euros

25 jun 2008 . Actualizado a las 12:45 h.

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, elevó ayer un punto la previsión de la tasa de paro para el 2009, al situarla en un nivel «próximo» al 11%. Si la población activa se mantuviera estable, significaría la pérdida de unos 310.000 empleos. Esta mala noticia para la economía del país se conoció apenas 24 horas después de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, asumiera que España crecerá menos del 2% en el 2008. Precisamente, Corbacho que la nueva estimación laboral obedece al ajuste adelantado por el jefe del Ejecutivo.

Las declaraciones del ministro tuvieron lugar en un desayuno de trabajo, organizado por el Foro de Nueva Economía, en el que destacó la salud del sistema público de pensiones, con unas reservas que superan los 56.000 millones de euros y una relación de 2,74 trabajadores por cada jubilado. Subrayó que «hoy» no hay problemas, pero abogó por «reflexiones permanentes» para garantizar el futuro a largo plazo, porque los pensionistas cada vez viven más y cobran prestaciones de mayor cuantía.

A su juicio, conviene estar prevenidos y, por ello, su departamento realiza un estudio para averiguar cuál será la situación dentro de 30 o 40 años.

Aprovechó la ocasión para criticar duramente las jubilaciones anticipadas. Resaltó que una sociedad que premia el adelanto del retiro laboral está abocada al fracaso.

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, lanzó ayer un aviso al Gobierno, en su comparecencia ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso, para que trate de atajar el repunte de la inflación, pese a que este tiene un origen externo a la economía española. También reiteró sus advertencias de que hay que evitar «políticas discrecionales que puedan agotar el margen de maniobra», en referencia a la polémica deducción fiscal de 400 euros anunciada durante la campaña electoral.

Además, Fernández Ordóñez consideró que «los intentos de eludir las pérdidas de renta real que el encarecimiento de los precios y costes comporta puede terminar generando mayores tensiones inflacionistas y afectar negativamente a la creación de empleo», lo que, añadió, «tendería a intensificar y prolongar el ajuste». El gobernador pidió, de nuevo, «moderación en los márgenes empresariales y en los salarios».

Solbes reflexiona

Vistas las cosas, y que la mala coyuntura económica va para largo, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, reconoció ayer de manera implícita que tenía que haber sido más conservador en sus actuaciones. Afirmó a este respecto que si hubiera conocido esta sucesión de datos negativos antes de las pasadas elecciones, «seguramente habría reflexionado sobre otro tipo de medidas» distintas a la deducción general de 400 euros para 16,5 millones de contribuyentes vía IRPF, que ha generado controversia tanto por su elevado coste, como por su alcance limitado. En cualquier caso, tanto el ministro como su secretario de Estado de Hacienda coincidieron en que no agota el margen para llevar a cabo otras actuaciones.