Tomás explica que la calidad marcará a partir de ahora una nueva etapa en el negocio del multiproducto, especialmente en la mercancía que viene de los países asiáticos
09 jun 2008 . Actualizado a las 12:25 h.Transmite confianza en el futuro, pese a que habla de «clara recesión económica» de la que su área de negocio tampoco escapa; y no muestra miedo alguno a la competencia que, en su sector -el del multiproducto, más conocido como «Todo a un euro»- suponen los países asiáticos, con China a la cabeza, donde él no solo comercializa, sino que también tiene una fábrica. El empresario murciano Ángel Tomás es el presidente de Atosa, que fabrica y distribuye todo tipo de juguetes, disfraces, material de papelería, decoración y un largo etcétera, y según su criterio -forjado tras décadas en el negocio- el reto del futuro es «el de la calidad» de lo que se ofrece y, sin duda, se escribirá en chino.
-Explíqueme, ¿cómo nacen las tiendas de «todo a cien»?
-Su nombre ya lo indica, son bazares de multitud de productos a precio asequible. Se suele pensar que es algo nuevo, pero no. Lo primero que hubo en el mercado español a precio fijo era el Sepu, que vendía a 65 céntimos de peseta. Mucho antes, en Estados Unidos, había tiendas de todo a un dólar. Pero aquí el bum de los bazares no tiene más de 15 años. En ellos se vende de todo: muebles, decoración, juguetes, artículos para la casa... A quien entra en una de estas tiendas, como hay de todo, le apetece comprar.
-Y suele comprar precisamente lo que no necesita o lo que no iba a buscar...
-Cierto. Casi podríamos decir que es inevitable.
-¿Cuál es el secreto de su enorme proliferación?
-Pues creo que precisamente lo variado de su oferta, lo asequible de los precios y la gran masa de consumidores a la que se dirigen.
-Solemos identificar estos productos con el «made in China», pero usted fabrica en España.
-Sí, aunque también en China. Pero es cierto que la mercancía viene mayoritariamente del exterior. Hace años la mejor juguetería del mundo era la española, seguida de la italiana. Pero hoy eso se consigue igual fuera.
-Pero supongo que habrá diferencias, ¿no?
-Sí, fundamentalmente la calidad. En China en los últimos seis meses han desaparecido 1.600 fábricas. Están aumentando de forma exponencial los controles sobre la calidad de sus productos. Por eso, en dos o tres años, China seguirá produciendo muchísimo, pero de calidad, porque solo sobrevivirán las mejores fábricas. Una factoría china a la que nosotros le compramos juguetes de madera tiene 500.000 metros cuadrados de superficie, mientras que yo, contando la ampliación de 20.000 metros que tengo prevista, no pasaré de 70.000 metros cuadrados. La diferencia es evidente, ¿no?
-¿La producción española podrá competir con ellas?
-Aquí llevamos años haciendo productos de calidad y seguros, especialmente juguetes, pero nuestro error es querer ser a la vez fabricantes y distribuidores. Hay que elegir, y dado que la producción asiática no tiene competencia por sus costes, nosotros deberíamos centrarnos en la distribución. Creo que es lo lógico.
-Aunque la planta central de Atosa está en Murcia, ha dicho que también fabrican en China. ¿Vende allí también?
-Sí. Pero allí soy un pigmeo. Vendo para sondear el mercado chino, porque cuando yo comencé no estaban acostumbrados a los artículos de calidad. Por eso me introduje allí, para ver su respuesta a nuestra mercancía.
-¿En qué otros mercados tiene presencia?
-Bueno, exportamos, sobre todo juguetes, a Portugal, Francia, Italia y Marruecos.
-¿Y es posible compatibilizar el bajo coste con la calidad? ¿No son excluyentes?
-No. Pero hay que usar la cabeza. Tenemos que trabajar con precios competitivos. Por eso hay que escoger entre ser fabricantes puros o distribuidores, para que el control de la calidad no se diluya.
-¿Cómo les ha afectado la caída del consumo ciudadano? ¿Han notado la crisis?
-Por supuesto. Pero, la filosofía de nuestro sector es la de trabajar con márgenes bajos de beneficio en operaciones de gran volumen.
-¿Habrá que despedirse entonces del precio a un euro?
-En los precios inciden diversos factores, como el coste de la materia prima, la fabricación y la distribución. En este momento las materias primas, el petróleo, el plástico... se han disparado. Trataremos de seguir ofreciendo buenos precios, pero habrá que ir ajustándolos al alza.
-¿Pero el sector seguirá en expansión?
-El multiproducto seguirá, aunque no con una curva ascendente escandalosa como hasta ahora, sino de un modo más homogéneo. A pesar de que haya un momento de recesión, no podemos pensar que la economía se va a parar, porque las crisis se producen, se pasan y se superan.
-¿Hay alguna fórmula mágica para que un área de negocio como este prospere?
-En la mezcla de creatividad, innovación, inversión, productividad y ajuste tributario (que influye en los costes) creo que está la solución.
-De los juguetes que fabrica, ¿cuál es su preferido?
-Los que más me gustan son los de cero a tres años. Pero ahora estoy entusiasmado con los que permiten el juego compartido de padres e hijos.