El litro de diésel se dispara hasta 1,23 euros y llenar el depósito ya cuesta 61

ECONOMÍA

14 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El litro de gasoil de automoción ha subido en la última semana dos céntimos en la comunidad gallega, lo que ha dejado su precio de venta en un nuevo máximo histórico: 1,23 euros. Hace solo doce meses, en mayo del 2007, este mismo carburante se comercializaba a 0,96 euros, es decir, 27 céntimos de euro más barato. Esto supone un incremento anual del 28,1%, lo que daña los presupuestos de los hogares, ya lastrados por la subida de los alimentos y de las hipotecas. El vertiginoso encarecimiento del gasoil supone una mala noticia para la economía española, un país que ha vivido una dieselización de su parque de vehículos, donde siete de cada diez coches que se compran usan gasoil.

Hace ahora un año, llenar el depósito de un utilitario diésel convencional, con una capacidad de 50 litros, costaba ya unos 48 euros. Al precio de venta actual, esa misma operación supone 61 euros, poco más de 10.000 pesetas. Un ciudadano que cargue dos veces de carburante su vehículo al mes se gastaría ahora 26 euros más que un año atrás. Esta cantidad, multiplicada por 12 meses, supone un desembolso extraordinario de más de 300 euros, cifra que sirve para abonar muchas facturas.

Quienes más sufren la hiperinflación del diésel son aquellos ciudadanos que utilizan el coche para trabajar, como los vendedores ambulantes. Este sector, por ejemplo, calcula que ahora precisa unos 180 euros más al mes para hacer los mismos kilómetros que hace un año. La actual cotización del crudo, en máximos nunca imaginados, ha colocado también el resto de carburantes en precios récord. En Galicia, la gasolina de 95 octanos, que es la de mayor demanda, se ha incrementado en un céntimo estos días, hasta situarse en 1,20 euros, un 12% más que hace un año.

Ante este escenario, los ciudadanos de la calle se preguntan cuándo se detendrá esta espiral inflacionista. Las previsiones de la Confederación Española de Estaciones de Servicio (Cees) no son nada alentadoras. Esta organización considera que, con la actual cotización del crudo, se producirán nuevos repuntes en los valores de venta. «No sabemos cuánto será, pero el precio del petróleo es un nivel de referencia que sirve para ver lo que podría ocurrir dentro de poco: los indicadores apuntan al alza», explican desde esta organización.

Malos augurios

A esto se suma que la llegada del verano suele ser un período en el que suben los carburantes al dispararse la demanda por los desplazamientos, sobre todo en los Estados Unidos. España tiene ahora una situación de mercado que la hace muy vulnerable a la hiperinflación del petróleo por su fuerte dependencia energética de los derivados del crudo y porque tiene plantas de refino de gasolina, pero no de gasoil, combustible que está cada vez más caro y que se ve obligada a importar. Ese panorama no se corresponde con el gran volumen de vehículos diésel que circulan por las carreteras del país. Con este nivel de precios en el gasoil, los concesionarios prevén un cambio de tendencia en la compra de coches y estiman que los diésel retrocederán terreno en las preferencias de los usuarios.

Desde el pasado mes de marzo, el gasoil es ya más caro que la gasolina en la casi totalidad de estaciones de servicio instaladas en el territorio de la comunidad autónoma. Para volver una coyuntura de precios como la anterior (con el diésel por debajo), los propietarios de gasolineras argumentan que deben darse dos condiciones: que descienda la cotización del petróleo y que España apueste por nuevas refinerías de gasoil.