La contribución fiscal de A Coruña es ya un 40% mayor que la pontevedresa

Miguel Á. Rodríguez

ECONOMÍA

Cada gallego pagó una media de 4.711 euros en el 2007 por todos los impuestos directos, indirectos, y las tasas.

13 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Las diferencias de población e industrialización entre la costa y el interior de Galicia tienen un reflejo perfecto en la recaudación fiscal. Pero los impuestos también distinguen, y cada vez más, entre los ciudadanos de las provincias de A Coruña y Pontevedra. El pasado ejercicio económico, los gallegos se dejaron en tributos algo más de 13.000 millones de euros. De ellos, cerca de 7.464 salieron de la provincia de A Coruña, 3.736 de Pontevedra, 937 de Ourense y 927 de Lugo.

Los saltos de contribución impositiva entre los distintos territorios son abrumadores. Los ciudadanos de la provincia de A Coruña aportan a las arcas del Estado y de la comunidad autónoma un 40% más que los residentes en Pontevedra. De acuerdo con los datos de recaudación del 2007 facilitados por la Agencia Estatal de la Administración Tributaria, la media de los coruñeses es de 6.590 euros, frente a los 3.942 euros de los pontevedreses.

La cifra es sensiblemente inferior en las provincias del interior, donde la contribución fiscal no supera los 2.780 euros anules en Ourense, ni los 2.608 en el territorio lucense. Estas aportaciones al fisco incluyen tanto los impuestos directos (renta, sociedades o patrimonio), como los indirectos (IVA, primas de seguro, impuestos especiales y tráfico exterior) y las tasas y precios públicos.

Sumados todos los conceptos y dividida la recaudación entre los 2,7 millones de habitantes de Galicia, el desembolso fiscal per cápita de los gallegos se sitúa en el entorno de los 4.711 euros anuales. De ellos, la mayor parte son tasas y precios públicos, conceptos que el pasado año significaron 2.362 euros por cada ciudadano. Los impuestos directos provocaron un gasto medio de 1.605 euros por habitante, y los indirectos, 744.

En gran medida, la explicación para estas sustanciales diferencias hay que buscarla en los impuestos liquidados por las grandes empresas radicadas en Galicia (principalmente sociedades e IVA). Estos gigantes facturan sensiblemente más en la provincia de A Coruña que en Pontevedra, y mucho más que en Ourense y Lugo. No obstante, el profesor de Economía de la Universidad de Vigo Xabier Labandeira explica que tanto la fiscalidad empresarial como la familiar contribuyen al cálculo de la recaudación tributaria media por habitante.

El esfuerzo fiscal de los gallegos es todavía mayor comparado con su renta per cápita, que el Instituto Nacional de Estadística sitúa en el entorno de los 19.800 euros, entre las más bajas de España, junto a Extremadura, y situada muy por debajo de los 23.396 euros de la media nacional, que creció el pasado ejercicio un 5,6% respecto al año 2006.

Estas cifras significarían que el ciudadano tipo gallego está obligado a dedicar una cuarta parte de su renta disponible al pago de impuestos, al menos, de acuerdo con los datos fiscales y de renta correspondientes al ejercicio del 2007. La teórica disponibilidad de 19.800 euros anuales atribuida a los gallegos es, además, 4.900 euros inferior a la renta media per cápita de la Unión Europea.