La industria se niega a garantizar un precio estable para la leche en origen

ECONOMÍA

27 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El agrio conflicto que viven las industrias y los productores lácteos como consecuencia del precio de la leche en origen amenaza con prolongarse y endurecerse. Ayer se celebró en Santiago la primera Mesa do Leite -el foro sectorial que agrupa a granjas, a firmas transformadoras y a la Administración autonómica- después de que cientos de ganaderos protagonizaran un sabotaje en Leche Celta hace 15 días en demanda de un pacto de precios por temporada. Y tras una larga reunión no hubo acuerdo. Mientras los productores demandan contratos homologados con estabilidad en los valores que perciben, un modelo similar al francés, las industrias advierten que las cotizaciones deben oscilar en función de los equilibrios de la oferta y la demanda en los mercados.

Después de muchos años de desencuentros parecía que había llegado la calma. Entre abril y octubre del pasado año, el precio del litro en origen pasó de 0,31 euros a 0,46 debido, fundamentalmente, a una coyuntura de escasez de materia prima a nivel mundial. Esto obligó a las industrias a pagar más. Los ganaderos vieron en este incremento un alivio a la delicada situación financiera de sus granjas, lastrada por el incremento del coste de los piensos y del combustible. Pero la alegría duró poco. El incremento de la producción de leche en invierno y en el inicio de la primavera ha empujado a las industrias a aplicar nuevas bajadas en origen de forma unilateral. Los descuentos anunciados han sido de entre tres y seis céntimos y se aplicarán, en muchos casos, con carácter retroactivo, es decir, sobre cantidades entregadas ya a las industrias. Empresas y productores se lanzaron ayer de nuevo los reproches de siempre y los argumentos rebotaron de un lado a otro, como en una partida de tenis de mesa. Las firmas transformadoras amenazan con aplicar nuevas bajadas -como ha dicho públicamente la Fenil, patronal que las agrupa- para igualar el precio en origen de España al de otros socios comunitarios -que lo tienen más barato- y los productores las acusan de llevar a la ruina a quienes les suministran materia prima. Xóvenes Agricultores, Unións Agrarias y el Sindicato Labrego Galego, que participaron ayer en la reunión, reclamaron contratos estables que den respaldo a los acuerdos verbales a los que se llega con las industrias y que permita trabajar a las explotaciones con mínimas garantías de viabilidad. Pero las industrias siguen dando largas a la figura del contrato homologado para no perder fuerza en su poder para fijar el valor de la materia prima. Las empresas transformadoras dudan de la validez jurídica de estos acuerdos y modelos e insisten en que la normativa actual impide acordar precios. De esto le acusan, precisamente, los ganaderos, quienes ya les han denunciado por supuestos pactos encubiertos para mover precios. Al cierre de esta edición, seguían reunidos, sin avanzar en ningún acuerdo.