Trichet alerta de la gravedad del alto nivel de especulación con divisas

La Voz

ECONOMÍA

El presidente del BCE señaló tras la cumbre del G-10 que estos movimientos frenan el crecimiento económico

11 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El Banco Central Europeo (BCE) se mostró ayer preocupado por «los movimientos excesivos en los tipos de cambio de las divisas». Así lo expresó su presidente, Jean-Claude Trichet, en la ciudad suiza de Basilea, tras la reunión de los bancos centrales de los países más industrializados del mundo (el denominado G-10).

Trichet afirmó que las sacudidas «desordenadas y volátiles» en los mercados de divisas «son indeseadas para el crecimiento económico». Y además enfatizó que esta especulación podría acabar disparando la inflación.

Tras conversar con otros gobernadores de bancos centrales, el portavoz del G-10 manifestó que los funcionarios «deben seguir en alerta y detener las expectativas de inflación en un mercado financiero altamente volátil que atraviesa una corrección». En su opinión, es muy importante «anclar las tasas de interés de muy corto plazo en el mercado monetario». «Eso ayudaría a que el mercado de dinero funcione de la manera más ordenada y apropiada posible», añadió Trichet, tras aclarar que hacía estas declaraciones como presidente del BCE. También reiteró las afirmaciones de las autoridades estadounidenses, que han destacado la importancia de un dólar fuerte para la economía del país.

Los mercados de dinero están mostrando nuevas tensiones en la zona euro y Estados Unidos sigue impulsando el coste del dinero en el mercado interbancario. El euro batió la semana pasada un récord frente al dólar y se cambió a 1,5467, tras conocerse el aumento del desempleo en EE.UU. en febrero.

La economía estadounidense perdió en febrero 63.000 puestos de trabajo, la segunda reducción en dos meses y la mayor desde marzo del 2003, lo que situó la tasa de paro en el 4,8%, por debajo de las expectativas de los analistas.

Crisis de Bearn Stearn

A los malos datos de empleo, se sumaron ayer las especulaciones sobre falta de liquidez de la entidad financiera Bear Stearns, que sufre su mayor desplome en Bolsa en 20 años. Al cierre, y tras transitar parte de la sesión con fuertes alzas, el Ibex perdió un 0,29% hasta los 12.655 puntos, mejor que el resto de Europa gracias al sector eléctrico.

La moneda europea, que se ha apreciado casi un 5% en lo que va de año, se cambiaba ayer por debajo de la marca máxima de los 1,54 dólares en el mercado de divisas de Fráncfort y costaba 1,5353 dólares.

Trichet defendió además que «es muy importante que los bancos centrales mantengan contacto entre ellos» tras la reunión bimestral de los banqueros centrales en la sede del Banco de Pagos Internacionales (BPI).

Respecto a los riesgos para la estabilidad de los precios, el presidente del BCE afirmó que estos están relacionados con el aumento del precio del petróleo y de las materias primas.

«El encarecimiento de los alimentos y otros productos agrícolas ha materializado recientemente estos riesgos inflacionistas», apostilló.

El barril de Brent para Europa se pagaba ayer en Londres por encima de los 104 dólares, mientras el barril de Texas llegó a costar en Nueva York más de 108 dólares, aunque cerró a 107,9.

Cooperación entre entidades

Asimismo, el banquero francés indicó que es «muy importante» que los bancos centrales del G-10 mantengan la cooperación que han tenido hasta ahora para inyectar liquidez en el sistema financiero cuando ha sido necesario desde agosto del pasado año para garantizar el buen funcionamiento del mercado de dinero.

Sobre la reunión del G-10, Trichet explicó que los gobernadores de los bancos centrales examinaron «en profundidad las significantes correcciones de los mercados, que han ocasionado turbulencias y un elevado nivel de volatilidad».

Los miembros del G-10 son en realidad once países: Alemania, Bélgica, Canadá, EE.UU., Francia, Holanda, Italia, Japón, el Reino Unido, Suecia y Suiza.