El brent se paga ya a 104 dólares y el euro marca otro récord tras un pésimo dato de empleo en EE.UU.
ECONOMÍA
La de ayer fue otra jornada de nervios en los mercados, que cada vez cuentan con más pruebas de la delicada situación por la que atraviesa la primera potencia económica del mundo. El último dato que lo evidencia es la pérdida de 63.000 puestos de trabajo en febrero, anunciada ayer por el Departamento de Trabajo estadounidense. Se trata de la mayor caída en un mes de los últimos cinco años.
A la vista de las cifras, y de la decisión de la Reserva Federal de poner en práctica nuevas medidas para mejorar la liquidez del mercado interbancario -aumentará las inyecciones en las subastas de los días 10 y 24 de marzo hasta los 50.000 millones de dólares y pondrá en marcha acuerdos temporales de recompra por un máximo de 100.000 millones de dólares-, son muchos los analistas que empiezan a apostar ya por un drástico recorte de los tipos del interés al otro lado del Atlántico. El consenso apunta a que la autoridad monetaria estadounidense podría rebajar el precio del dinero tres cuartos de punto el próximo 18 de marzo, pero hay quien habla incluso de un punto.
Estas expectativas hundieron todavía más la cotización del dólar. Tanto que el euro derribó sin problemas la barrera de los 1,54 dólares y estableció un nuevo máximo histórico cerca ya de los 1,55.
Declaración de Bush
Obligada por la publicación del pésimo dato de empleo, la Casa Blanca organizó ayer una breve intervención del presidente, en la que este reconoció que la economía del país flaquea. No obstante, recalcó que el plan de estímulo fiscal aprobado por el Congreso aliviará la situación. «Este es un momento difícil para la economía, pero hemos reconocido el problema de forma temprana y hemos aplicado una inyección de estímulo», dijo Bush. Esa inyección pasa por el envío de cheques a más de 130 millones de hogares, y por incentivos para que las empresas inviertan más, lo que le costará al erario público 152.000 millones de dólares. «Cuando el dinero llegue a los estadounidenses, prevemos que aumentará el gasto de los consumidores», apostilló el presidente estadounidense.
Antes de la intervención de Bush, el presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, Edward Lazear, reconoció por primera vez la posibilidad de que el PIB de Estados Unidos se contraiga este trimestre. «Realmente no sabemos si habrá crecimiento o contracción», admitió.
Mientras, el petróleo, imparable, volvió a batir récords a ambos lados del Atlántico. En Londres, el barril de brent ?-la referencia en Europa- llegó a pagarse a casi 104 dólares (concretamente a 103,98); y en Nueva York el west texas sobrepasó los 106 (llegó a 106,54). Ambos cerraron por debajo de esos niveles. El primero lo hizo a 102,38 dólares, y el segundo, a 105,15.
Mala semana para la Bolsa
Mucho peor le fueron las cosas a los mercados de renta variable, en los que las expectativas de recesión en Estados Unidos pesaron como una losa. En el caso de la Bolsa española, la jornada se saldó con un retroceso en el Ibex del 0,87%, que eleva las pérdidas semanales hasta el 3,6%, a la espera ya de los resultados de las elecciones. Como ya había ocurrido el día anterior, las cotizaciones de las empresas energéticas volvieron a recoger las expectativas de la nueva reordenación del sector que se espera tras los comicios. La peor parte se la llevaron los bancos. El anuncio de nuevas inyecciones de la Fed ha generado la sospecha de que entidades importantes del sistema financiero internacional están peor de lo que parece.