La CIG desbanca a CC. OO. como segunda fuerza sindical gallega

ECONOMÍA

08 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El sindicalismo nacionalista ha desplazado a Comisiones Obreras (CC.OO.) como segunda fuerza en la representación de los trabajadores gallegos. Así lo reflejan los datos oficiales que obran en poder de la Consellería de Traballo sobre las elecciones en las empresas de la comunidad, un proceso que se inició en diciembre del 2003 y que concluyó a finales del pasado año. Es la primera vez que la Central Intersindical Galega (CIG) logra el segundo puesto. Hasta ahora lo ocupaba CC.?OO. con una estrecha ventaja sobre el tercero.

Resueltas las actas recurridas, el balance oficial que tiene la Xunta revela que UGT ha obtenido 6.173 delegados (un 31,34% del total); la CIG, 5.628 (28,57%); y CC.OO., 5.588 (28,37%). Los resultados que cada cuatro años difunden los sindicatos son una tradicional fuente de controversia. Normalmente, las organizaciones incluyen o excluyen datos de procesos impugnados según beneficie a sus intereses. Eso es lo que explica, en gran medida, que los balances que aporta cada fuerza rara vez coincidan.

A mediados del pasado mes de enero, los tres sindicatos hicieron públicas sus cifras provisionales. Las aportadas por UGT y la CIG son las que presentan un margen de error menor respecto a los datos definitivos que maneja Traballo, pero no ha ocurrido así con Comisiones Obreras. Pese a advertir de que el resultado podía variar, esta organización se atribuyó el pasado mes de enero la obtención 5.705 delegados; el balance oficial que tiene la consellería rebaja esa cantidad a 5.588, es decir, 117 representantes menos. El análisis sobre la evolución de los datos evidencia, de forma muy clara, que el nivel de representación de la CIG en las empresas ha crecido de manera notable desde el 2003.

El sindicato que lidera Xesús Seixo tenía hace cuatro años 4.594 delegados, lo que suponía el 26,2% de la representación. Tras estas elecciones, su presencia en las compañías se ha incrementado en más de dos puntos en términos relativos. La organización nacionalista entiende que los resultados del último proceso muestran que la clase trabajadora ha respaldado su estrategia, un sindicalismo «de base, galego, reivindicativo, participativo e independente do poder», según las palabras que utiliza el propio secretario xeral.

La CIG recuerda que, a diferencia de otros sindicatos, su organización no ha firmado con la patronal subidas salariales del 2%, incremento que, a su juicio, contribuye a la pérdida de poder adquisitivo de la clase trabajadora.?

Los líderes

Sin embargo, una parte de esta línea argumental choca con la realidad. UGT suscribió ese pacto y ha consolidado su papel como primer sindicato gallego. Su líder, José Antonio Gómez, recuerda que la organización ha revalidado la victoria, que es el sindicato más votado en la comunidad y que los trabajadores confían en su estrategia. Sin embargo, el peso de su representación ha caído ligeramente en los últimos cuatro años. UGT tenía en el 2003 el 31,9% del total de delegados y ahora controla el 31,3%.