Los consumidores gallegos pagan por la leche prácticamente lo mismo que hace tres meses. El precio medio del litro, según el estudio elaborado por La Voz en los principales establecimientos comerciales de las siete ciudades, se sitúa en 0,91 euros, no registrándose diferencias mayores a las de un céntimo con respecto a los precios vigentes a mediados de octubre. Tan solo Pascual, en su variedad entera, registra en determinadas superficies bajadas que llegan a los 6 céntimos. Este hecho responde al anuncio de la empresa de llevar a cabo descuentos de un 5% en alguno de sus productos atendiendo a una política comercial de captación de nuevos clientes, principalmente de aquellos que se decantan por las marcas blancas.
Inusual estabilidad
También los productores lácteos viven una situación inusual de estabilidad de precios que no conocían en la última década. Las cotizaciones medias que se registran en el campo gallego rondan los 49 céntimos por kilo y se sitúan entre los más altos de la Península.
Los datos sobre consumo y producción en el conjunto de Europa no hacen presagiar que las cotizaciones sufran modificaciones sustanciales en los próximos meses. Es por ello que el anuncio de Leche Río de revisar a la baja los pagos al productor en febrero para paliar la caída del consumo, cifrada por su propietario Jesús Lence entre un 10 y un 20%, ha despertado las críticas de buena parte del sector.
Las más duras provienen de Unións Agrarias (UU.?AA.), que acusan a Lence de «querer confundir aos gandeiros e ao conxunto da sociedade con este tipo de campañas». El sindicato dice desconocer de dónde provienen los datos de consumo que maneja Leche Río, dado que los de otras empresas y organizaciones agrarias manejan datos muy diferentes.
Desde la propia Federación Industrial Lácteas (Fenil) se reconoce que la bajada del consumo de marcas de empresa en ninguno de los casos llega al 15 o 20% que el empresario de O Ceao proclama.