La planta de Citroën en Vigo se abastece de 770 proveedores. Un centenar de ellos se agrupan entre Galicia y el norte de Portugal. Hacia ellos también se dirigió el mensaje del presidente de PSA. Streiff quiere que adopten los parámetros de calidad y eficiencia de Citroën. También ellos tendrán que reducir costes para «mejorar» sus precios.
-En el desarrollo de su política de costes, con los proveedores se está trabajando en una disminución de entre un 10 y un 15%. ¿Queda todavía recorrido para continuar abaratando costes?
-Nosotros creemos que sí. Si mejoran su propia rentabilidad, fabricarán las piezas que utilizamos aquí con menores costes y eso permitirá también que nos beneficiemos nosotros. Buscamos reducir entre un 10 y un 15% los costes logísticos. Por ahora se ha reducido ya un 3%. El objetivo es seguir reduciendo.
-¿Y en el precio de las piezas, qué reducción les piden a sus proveedores?
-Les estamos pidiendo un 6% anual, que es el objetivo marcado en el plan CAP 2010 de PSA para todo el mundo.
-Vigo ha sido una experiencia piloto en el plan de corrección de calidad. Los resultados han sido buenos. ¿Seguirán probando experiencias en Galicia para exportar a todas las plantas del grupo?
-Todavía esperamos duplicar el nivel de calidad de aquí al año 2010. Eso permitirá que nos situemos realmente en los mejores niveles mundiales. Nuestras mejoras ya han sido repercutidas al resto de plantas del grupo. Queremos ser los mejores.
-¿Y qué cosas les ha dicho el presidente Streiff que hay que mejorar?
-Tenemos objetivos de mejora de productividad interna. Pero también con nuestros proveedores. Tenemos que mejorar mucho y acompañaremos a nuestros proveedores a poner en marcha todas estas herramientas. Al final, ellos y nosotros tenemos que hablar el mismo lenguaje. Que nos entiendan y que practiquen lo mismo que nosotros practicamos.