Bush pide al Congreso 99.000 millones para reactivar la economía

Ó. Santamaría

ECONOMÍA

19 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente estadounidense George W. Bush anunció ayer las líneas generales del paquete de medidas que ha propuesto para apuntalar la frágil economía del país y evitar que entre de lleno en una recesión, arrastrada por la crisis hipotecaria y crediticia que la amenaza. En total, el coste de este plan ronda los 145.000 millones de dólares (unos 99.000 millones de euros), el equivalente al 1% del PIB; y, según el mandatario, deberá ser estrictamente temporal y puesto en marcha de manera urgente. Incluye, entre otras iniciativas, programas de control de gasto, de incentivos fiscales para estimular la inversión de los pequeños y medianos empresarios y de devolución de impuestos a los ciudadanos. Todo con el objetivo de que tengan más dinero en el bolsillo para consumir -«pagar el combustible o saldar sus deudas», dijo el republicano- y relanzar así la economía.

De esta forma recogía Bush el guante lanzado el día anterior por el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, quien apostó por aprobar un plan de rescate de la maltrecha economía estadounidense en la línea del presentado ayer por el presidente estadounidense. El Congreso ya se ha puesto manos a la obra y discute con la Casa Blanca los detalles sobre su composición.? «Nuestra economía tiene pilares sólidos, pero hay algunas áreas preocupantes. Después de cuidadosas consideraciones y discusiones con miembros del Congreso, he concluido que se necesita actuar para que nuestra economía siga creciendo y creando empleos», dijo Bush desde la Casa Blanca rodeado de su equipo económico, capitaneado por el secretario del Tesoro, Henry Paulson, a quien mostró su total confianza.

El presidente señaló que de ninguna manera el programa que resulte finalmente deberá incluir un aumento de impuestos ni de gastos. Algunos legisladores ya han expresado su intención de apostar por devoluciones de impuestos de entre 300 y 800 dólares por ?contribuyente.

Bush se mostró confiado en que, gracias al amplio consenso que existe en Washington de la necesidad de evitar como sea la llegada de una recesión, el paquete de medidas será aprobado con el apoyo tanto de republicanos como de demócratas. Por su parte, la asociación Business Roundtable, compuesta por 160 consejeros delegados de grandes empresas, mandó ayer una carta a Bush en la que señalaron que «un paquete existoso debería poner una significativa cantidad de dinero en manos de los consumidores de forma rápida y crear incentivos para que los empresarios inviertan inmediatamente, provocando la sacudida que esta economía necesita».

No obstante, nada más anunciar su propuesta Wall Street volvía a caer. «La cuantía del paquete es lo que ha decepcionado al mercado, que está mostrando su disgusto», dijo Kim Caughey, analista dea Fort Pitt Capital.?