Las familias gallegas son las terceras del Estado que menos consumo al por menor registraron en el 2007, víctimas de la caída de su poder adquisitivo. Únicamente Navarra y Castilla y León gastan menos que Galicia en esta estadística, donde se integra el comercio minorista, ocio y la restauración. Lo reflejen o no las estadísticas, algo está cambiando en el comportamiento de compra de los gallegos, al menos durante este año. Distintos sectores han hecho saltar sus alarmas ante las inesperadas caídas en sus facturaciones. El comercio tradicional, sobre todo en las ramas textil y de calzado, registra este año una merma de sus ventas próxima al 30%, según la patronal.
En la hostelería, la cifra de negocio se ha reducido en torno a un 20%, de acuerdo con la versión de los empresarios. El sector de la banca y de la intermediación financiera admite que, de cada diez personas con créditos suscritos en la comunidad autónoma, tres han optado por renegociar sus deudas y agruparlas en una sola hipoteca a más largo plazo. El ahorro de las cuotas mensuales, en algunos casos, se situó con esta estrategia en el entorno del 40%. Pero es que la subida de los tipos de interés había disparado las hipotecas hasta 1.200 euros anuales en algunos casos.
Las ventas de turismos, influidas por los cambios de fiscalidad que se ciernen sobre el sector a partir de enero, han concluido el ejercicio del 2007 con caídas próximas al 6% en Galicia, algo inusual durante los últimos siete años.
Los gallegos también viajaron menos por razones de ocio o, al menos, así lo apuntan las agencias especializadas, que hablan de descensos próximos al 15% en sus facturaciones. Y el sector inmobiliario se lleva la palma. Más de 300 agencias, sobre todo franquicias, cerraron sus puertas este año en Galicia acuciadas por una crisis de ventas que ha triplicado en algunos casos el tiempo de venta de las viviendas de segunda mano y retrasado varios meses los pisos nuevos.