Las lonjas menores pierden el 40% de sus ventas en favor de A Coruña y Vigo

M. G / J. V.

ECONOMÍA

Los exportadores de Marín se ven obligados a ir a comprar al Berbés por la falta de descargas en su propia rula

30 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La tendencia a la concentración de las ventas en las lonjas es inevitable. Lo dice la Consellería de Pesca y las propias cofradías lo ven, aunque en ocasiones este cambio, para conseguir mejores precios y atraer a más clientes esté siendo traumático.

Mientras que desde el cambio de siglo, las ganancias de las grandes lonjas de pescados gallegas ha alcanzado el 50% mientras que las del entorno , como es el caso de Marín pierden hasta el 40%.

Puerto de interés general

Marín, en la ría de Pontevedra, es la lonja más afectada por la influencia de Vigo, siendo ambos puertos de interés general del Estado. La crisis de Marín comenzó a finales de los noventa, cuando la flota del Gran Sol, que principalmente está relacionada con casas armadoras de esta ría, abandonó las ventas en su puerto base y comenzó a hacerse notar en Vigo. La situación llegó a tal punto que desde hace uno o dos años el número de barcos del Gran Sol que descargan en Marín es casi anecdótico. Como consecuencia, gran parte del tejido económico ligado a la lonja se ha venido abajo en una proporción tan alarmante que la propia asociación de Exportadores de Pescado Fresco del Puerto de Marín (Aexpemar) advirtió el pasado mes que sus socios se ven obligados a acudir a la lonja viguesa para surtirse de productos pesqueros que antes eran frecuentes en el pósito marinense. Las pérdidas son tan cuantiosas que se pasó de las ocho mil toneladas de pescado descargadas en el año 2000 a las apenas tres mil en el actual ejercicio.

Aexpemar ha llegado a afirmar que si esta situación no es reversible, la lonja marinense desaparecerá en pocos años. Desde el sector pesquero, se critica que las sucesivas presidencias de la Autoridad Portuaria hubiesen renunciado a la construcción de una nueva lonja.

En el resto de la ría de Pontevedra, la situación es algo mejor gracias a las ventas locales y el turismo , aunque las lonjas locales de Portonovo (Sanxenxo) y Bueu también han sufrido pérdidas importantes del volumen de productos descargados. En el caso de Bueu, se incide en que la derivación de pescado y crustáceos ha sido muy importante, mientras que se han mantenido bastante bien las cifras de volumen del resto del marisco y del pulpo. La crisis más dura en Portonovo se superó hace de varios años y las ventas han ido subiendo, después de que se estabilizase, como en Bueu, el número de armadores que descargan en su base y el de vendedurías.

El Muro absorbe a Malpica

En las Rías Altas, la situación que vive A Coruña y Malpica es similar a la de Marín y Vigo, pero con otra dimensión. Especialmente porque son los barcos de bajura los que están optando por alijar en la lonja de la capital que llegan de Malpica y de toda la Costa da Morte. Hasta de cien kilómetros de distancia, explica el gerente de la lonja coruñesa, José Luis Otero, que sostiene que se hace porque «os armadores saben que na Coruña é donde está a demanda». También llega pescado y marisco en camiones desde numerosos lugares de la provincia coruñesa. Y todo ello, porque en el puerto coruñés se concentran importantes firmas de exportación, que distribuyen el pescado y el marisco a toda España, con lo que los pescadores obtienen buenos precios por su mercancía.

En Malpica ven la situación con preocupación. El patrón mayor, Genaro Amigo, está diseñando estrategias para atraer a los buques hacia el pósito malpicán. Pero la necesidad más inmediata es terminar las obras del puerto para poder ofrecer unas instalaciones modernas y de calidad. En lo que coinciden en A Coruña yen Malpica, es que el gasto de gasoil de los camiones que tienen que acudir diariamente, tanto a vender como a comprar supone ya un gasto importante para las pequeñas economías.