Desde el 1 de enero los ciudadanos europeos podrán efectuar pagos desde una sola cuenta bancaria

M. J. Alegre

ECONOMÍA

09 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El 1 de enero arranca la zona única de pagos europea, que se extiende a 25 países. De igual modo que existe el euro, la moneda común de trece Estados, se pretende que todos los ciudadanos puedan efectuar pagos desde una sola cuenta bancaria utilizando igual conjunto de instrumentos de pago, ya sean transferencias, domiciliaciones o tarjetas bancarias. Para hacerlo posible, bancos y cajas están adaptando estos días la identificación de sus clientes.

Por regla general, los usuarios reciben un aviso de que se les está adecuando el código, sin otras explicaciones, pese a que el Banco de España les han pedido que «lleven de la mano» a sus clientes, de manera que la introducción del nuevo procedimiento tenga éxito. Pero las entidades parecen más ocupadas, por ahora, en la puesta a punto de sus infraestructuras informáticas y de otro tipo.

La zona única de pagos de la Unión Europea (SEPA, por sus siglas en inglés) requiere la adopción de una nueva identidad bancaria, determinada por las letras del país y una larga serie de números. Se añaden cuatro a la referencia actual de las cuentas corrientes, y lo mismo ocurre con las instituciones.