Profeta del petróleo

A. Iglesias

ECONOMÍA

26 nov 2007 . Actualizado a las 11:48 h.

Cofundador a principios de los 60 de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), coincidió en su advertencia con la opinión de Chávez en que la subida del petroleo podría alcanzar los 200 dólares, en el caso de que Estados Unidos invadiera Irán. No era la primera afirmación que de esta índole realizaba el ex ministro del petroleo saudí. A comienzos de los noventa anunció la posibilidad de que el crudo llegara hasta los 100 dólares, en el caso de que la Guerra del Golfo dañara las instalaciones saudíes. Durante el conflicto armado se produjo una sobreproducción y la consiguiente caída de los precios, ya que Arabia Saudí tenía que recuperar el dinero pagado a los aliados por el esfuerzo en la crisis contra Irak. La seguridad en sí mismo, su talento para la estrategia y las negociaciones, hicieron que pronto gozara de una gran influencia, que aumentó con el gran ascenso de los precios del petróleo en los años 1973-1974, y que convirtieron a Arabia Saudí, con el 30% de las reservas mundiales petrolíferas, en una superpotencia económica. Aprovechó esta influencia para encabezar las exigencias, por parte de los Gobiernos de la OPEP, de obtener una participación en las concesiones de las grandes compañías petroleras, logrando que Arabia Saudí se hiciera con el control absoluto en 1977. La máxima subida de precio del crudo tuvo lugar tras la guerra árabe-israelí de 1973, cuando los países árabes utilizaron su recursos energéticos como arma contra Occidente, lo que causó un aumento del valor del barril de siete a cincuenta dólares

Elegido en 1968 secretario general de la OPAEP (Organización de Países Árabes Exportadores de Petroleo), pugnó por una política favorable a Estados Unidos lo que le llevó a ser objeto de fuertes ataques por parte de los integristas árabes que defendían la nacionalización del petroleo como fuente principal de ingresos de la región.