En Galicia, solo la provincia de Lugo ha alcanzado la tasa en la que el paro se considera residual, pero se debe al declive demográfico que padece
10 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Navarra, Baleares y Aragón, con unas tasas de paro del 4,38%, 4,45% y 4,86%, respectivamente, eran las únicas autonomías que en el tercer trimestre del año contaban con pleno empleo; es decir, que por cada cien ciudadanos con edad y ganas de trabajar, los que veían frustrado su propósito no llegaban a 5. La gallega, que ha liderado algunas estadísticas de reducción de paro absoluto en el último año, tiene una proporción estimada de desempleo del 6,72, aún lejos del umbral que ya han alcanzado esas tres autonomías.
Galicia es la octava comunidad con mejor tasa de paro, según los últimos datos difundidos por la encuesta que elabora el INE. Solo la provincia de Lugo, con una tasa del 4,77, ha alcanzado el pleno empleo, gracias, sobre todo, al fuerte declive demográfico que sufre, uno de los más vertiginosos de España.
En el resto del país, el análisis sobre lo ocurrido en el colectivo masculino amplía la buena situación a La Rioja, Madrid, el País Vasco, Castilla-La Mancha y Cantabria. Peor suerte corrieron las mujeres. Solo el archipiélago mediterráneo se acercó a esa tasa del 5%, considerada propia de un paro residual.
La necesidad de alcanzar el pleno empleo arrancó en el año 2000, cuando los jefes de Estado y de Gobierno de los Quince decidieron, en Lisboa, impulsar sus esfuerzos para que, en el 2010, todos los países que entonces formaban la Unión vieran cumplido ese objetivo.
Los expertos mantienen que, para España, el concepto significa dejar el paro en un índice del 5%, integrado exclusivamente por personas sin formación, al borde de la exclusión social o que, en un momento dado, optan por cambiar de ocupación.
En el buen camino
Cuando han transcurrido siete años del camino emprendido en Lisboa, España ha conseguido, en términos generales, bajar sustancialmente el índice de desempleo, con una reducción que va desde el 15,43% del 31 de diciembre de 1999 al 8,03% de la última Encuesta de Población Activa (EPA) publicada, correspondiente al tercer trimestre del 2007. Sin embargo, para las mujeres, el compromiso todavía está lejano. La tasa de paro femenino superaba los dos dígitos: se situó en el 10,53%.
Andalucía y Extremadura aparecían en la EPA como las comunidades peor situadas ante el objetivo de Lisboa, con unos índices de desempleo del 12,57% y del 12,37%, que duplicaban al alza el porcentaje establecido para alcanzar plena ocupación. A bastante distancia se encontraban Murcia y la Comunidad Valenciana, con unas tasas superiores al 8% (8,24% y 8,73%). No obstante, fueron las ciudades de Ceuta y Melilla los territorios que arrojaron los mayores porcentajes de paro, con un 20,87 y un 18,29%, respectivamente.? El resto de las autonomías se encontraba por debajo del índice medio, incluso algunas -como La Rioja, con un 5,30%, y Cantabria, con un 5,57%- rozaban el fin perseguido.
El pleno empleo masculino conllevaba unas tasas de paro del 2,99% en Navarra, 3,62% en Baleares, 3,79% en Aragón, 3,93% en La Rioja, 4,11% en Madrid, 4,66% en el País Vasco, 4,81% en Castilla-La Mancha y 4,94% en Cantabria. El índice medio del país era del 6,21%, y de nuevo Andalucía, con un 9,45%, fue la más distanciada. En este capítulo, Extremadura, con un 8,64%, cedió el penúltimo lugar a Canarias. Las islas contaban con un paro masculino del 8,88%.
Dos dígitos
Entre las mujeres la situación empeora considerablemente. Seis comunidades contabilizaron una tasa de paro femenina superior a los dos dígitos.
El primer puesto fue para Extremadura, con un 17,91%. A continuación se situó Andalucía, con un 17,31%, seguida de Canarias (13,25%), Comunidad Valenciana (11,68%), Castilla-La Mancha (10,49%) y Murcia (10,30%). En las ciudades de Ceuta y Melilla, la falta de trabajo para las mujeres se disparó a un 30,16% y a un 29,57%.? En el otro extremo estuvo Baleares, con un 5,55% de desempleo femenino. Los datos de Aragón y Navarra, que coincidieron en un porcentaje del 6,31%, estuvieron entre los mejores. También Cantabria formó parte de este grupo, con un 6,43%.