Trichet deja en el 4% el precio del dinero, pero está dispuesto a subirlo

Isabelle Le Page

ECONOMÍA

El Banco Central Europeo (BCE) expresó ayer su alarma por los riesgos de sobrecalentamiento inflacionista en la eurozona y por la escalada del euro frente al dólar, una manera indirecta de esgrimir la amenaza de una próxima alza de los tipos de interés. «El fuerte aumento de la inflación es un motivo de preocupación particular», subrayó el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, en una conferencia de prensa en Fráncfort, tras el anuncio de que el precio del dinero en la eurozona se mantiene en el 4%, tal como se esperaba. «Nos reservamos el derecho de actuar cuando lo consideremos necesario», sostuvo, en referencia a un nuevo ajuste monetario para contrarrestar la amenaza de un alza descontrolada de la inflación. «Estamos constantemente en alerta», aseguró.

La escalada de los precios en la eurozona -13 países, 15 a partir del 1 de enero con la entrada de Malta y Chipre- subió un 2,6% interanual en octubre, una mala sorpresa ligada a los efectos de un petróleo caro y al aumento de los productos alimenticios básicos, como la pasta, el pan o la manteca. La meta del BCE es que el alza de los precios al consumo permanezca levemente por debajo de 2% a mediano plazo.

En septiembre, el BCE aplazó por novena vez consecutiva su plan de aumentar su tasa directriz a raíz de la tormenta que sacudió a los mercados financieros tras la crisis de los créditos hipotecarios de alto riesgo en Estados Unidos ( subprime ). Desde diciembre del 2005, la tasa directriz del BCE subió del 2% al 4%.? Trichet expresó por primera vez su inquietud frente a la escalada del euro en relación al dólar. Los recientes movimientos en el mercado de cambios son, «sin ninguna duda, fuertes y abruptos», y eso es siempre «mal recibido», declaró, aunque se negó a decir si el BCE estudia una intervención directa en el mercado de cambio.

El euro fuerte perjudica a los exportadores comunitarios, pero también tiene la ventaja de reducir la factura petrolera y de las materias primas cotizadas en el billete verde, no poca cosa cuando un barril a 100 dólares está a la vuelta de la esquina.

En Londres, los cambistas prácticamente ignoraron sus declaraciones, y la divisa europea se ubicaba por encima del umbral de los 1,47 dólares. Pero en Estados Unidos, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, trazó un panorama sombrío de la economía estadounidense, dejando entrever un nuevo recorte de las tasas de interés, lo cual explica la debilidad del billete verde en el mercado cambiario. Del lado de la coyuntura, los «fundamentos de la economía permanecen sanos» en la eurozona, estimó Trichet. El BCE sigue apostando por un crecimiento cercano al potencial en el 2008, o sea en torno a 2,25%. Pero el horizonte se ha oscurecido a raíz de los precios del petróleo y el impacto de la subprime sigue siendo incierto.