El fin de una era en la historia de la industria de Alemania, llega de la mano de un español. Dámaso Ruiz-Jarabo Colomer abogado general del Tribunal Europeo. A lo largo de este año, actuó como relator del caso sobre la «Ley Volkswagen» y denunció ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, lo que consideraba contrario al derecho comunitario.
La emblemática industria automovilística creada en 1937 bajo la dictadura de Hitler, para la creación de un coche para el pueblo alemán. Tras finalizar la II Guerra Mundial la fábrica quedó bajo mandato británico que la traspasó al control del ejecutivo regional del Estado de Baja Sajonia en 1949. Fue en 1960 cuando el estado alemán aprobó la denominada «Ley Volkswagen», que preveía la privatización del 60% de la compañía, con la emisión de acciones. El 40% restante se repartió a partes iguales entre el Estado alemán y Baja Sajonia para asegurar la influencia estatal en la compañía.
Dámaso Ruiz-Jarabo lucha desde febrero de este año en el Tribunal Europeo, en dos frentes fundamentales: las vulneraciones de las libertades de establecimiento y de libre circulación de capitales dentro de la Unión. Con la anulación de la ley se abren las puertas a la entrada de capital a Volkswagen, por parte de Porsche, que ya posee una participación del 31%. La acusación ejercida por parte del magistrado español, contra el ejecutivo alemán, que en todo momento intentó evitar una opa hostil contra el mayor productor de coches de Europa, se salda creando un precedente dentro de la legislación europea, derogando leyes demasiado proteccionistas con la industria nacional, en detrimento de los intereses comunitarios. La decisión supone borrón y cuenta nueva en todos los años de lucha entre el ejecutivo alemán y la Comisión europea.
La desaparición de la ley pondrá fin a décadas de costosos acuerdos entre la dirección y los trabajadores, en un sistema conocido como co-determinación que da a la opinión de los trabajadores un gran peso en las decisiones empresariales.