16 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.
Bruselas considera que la falta de competencia en el sector de la banda ancha constituye, junto a las deficiencias normativas de las que adolecen las legislaciones de varios países comunitarios, uno de los mayores obstáculos al desarrollo de Internet en la Unión Europea. Por ello, Viviane Reding anunció ayer que una de sus propuestas será permitir que los Gobiernos puedan obligar a las grandes compañías de telecomunicaciones a segregar sus filiales de Internet cuando constaten que esos negocios suponen un obstáculo a la libre competencia.