La instalación de turbinas en Os Peares requerirá la limpieza de lodos de los últimos 50 años

Xavier Lombardero

ECONOMÍA

06 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La instalación de dos turbinas más en la presa de Os Peares que produzcan 16,5 megavatios, adicionales a los 159 de que actualmente dispone como potencia máxima, implicará una necesaria limpieza en la zona inmediatamente aguas arriba de los desagües de fondo -donde se realizará la captación para la nueva central-, con el fin de eliminar toda la suciedad y los residuos depositados en los últimos 50 años.

En el informe del proyecto se recoge además que dichos desagües, con una capacidad teórica de evacuación de 50 metros cúbicos por segundo, se encuentran en mal estado y funcionan incorrectamente, por lo que es necesario también repararlos. Además, para alimentar los dos nuevos grupos, se colocará una tubería de 3,2 metros de diámetro que atravesará el cauce del Miño hasta el actual edificio de oficinas donde estarán las turbinas tipo Francis de eje horizontal, en unos pozos específicos. También será necesario colocar dos generadores y un puente grúa de 50 toneladas para manejar esta maquinaria.

La descarga del agua una vez que pase por la turbina se realizará por un canal de nueva factura, derivándola aguas abajo del cuenco de la presa. El trazado de este nuevo conducto irá paralelo al río y tendrá un aliviadero final. La evacuación de la electricidad está previsto hacerla a través de la actual subestación de Os Peares, donde los técnicos consideran que hay espacio suficiente, y que está situada 400 metros aguas arriba de la presa. La nueva energía de Belesar irá a la subestación de Chantada por una antigua línea que conecta con la presa.

Tramos fluviales

La instalación de las cuatro turbinas complementarias que explotarán los caudales de Belesar y Os Peares se hará en virtud del pacto ambiental firmado entre Fenosa y la Xunta el 19 de julio del año 2000. La eléctrica asegura que, dado que las descargas de agua de ambas centrales se realizarán aguas arriba de las actuales, se recuperará el tramo fluvial por completo desde la presa de Os Peares y en 1.300 metros a partir de la pared de Belesar.

Según el proyecto encargado por Fenosa, Os Peares 2 no requerirá la apertura de nuevos caminos, ya que los actuales se consideran suficientes para las obras, y también en Belesar 2 se aprovecharán y rehabilitarán en gran parte los accesos existentes. En Belesar, la central irá en un túnel ciego ya existente que apenas afectará a la vegetación del lugar ni requerirá nuevas presas o azudes.

Al contrario, sí se prevén mejoras en el bosque de ribera, de sauces, alisos, abedules y otras especies leñosas y arbustivas, ahora en mal estado de conservación en estos tramos fluviales (paradójicamente, por falta de agua suficiente en el verano) una vez se pongan en explotación estas hidroeléctricas. El espacio protegido más próximo es el Cañón del Sil, 800 metros más abajo de Os Peares.

Con excepción de los trabajos sobre el río en Belesar, las ampliaciones de ambas centrales aprovechan instalaciones existentes. Tras llegar el proyecto al Ministerio de Medio Ambiente, la Secretaría General para la Prevención de la Contaminación y del Cambio Climático decidió en junio pasado que no era necesario someter el proyecto a una nueva evaluación ambiental, y ahora ha sido divulgado para su información pública. Durante el plazo de un mes podrán presentarse las alegaciones que se consideren oportunas.