Esclarecen cómo se reunieron los restos del hijo y mujer de Castelao

Patricia Calveiro Iglesias
p. calveiro A ESTRADA / LA VOZ

DEZA

Los cuatro testigos vivos dejan constancia para la historia de los hechos

11 may 2011 . Actualizado a las 10:50 h.

Hace 25 años desde que se reunieron los restos de la mujer e hijo de Castelao en A Estrada y los testigos vivos de los hechos quisieron ayer dejar constancia para la historia de cómo sucedieron los acontecimientos. La historiadora local Noni Araújo relató cómo se consiguió cumplir uno de los deseos de Virginia Pereira, yacer junto a su hijo y su marido en suelo estradense. Al trasladarse los restos del artista desde Buenos Aires al Panteón de Galegos Ilustres, los esfuerzos se emplearon en reunir a madre e hijo, cuya sepulturas se encontraba en Vigo y en Madrid respectivamente.

Araújo, vecina y amiga de la fallecida, empleó sus contactos desde la asociaciones de Amas de Casa y Fillos e Amigos de A Estrada para contactar con la familia Pereira y varias instituciones gallegas, entre ellas con el Concello, en donde se comprometieron a construir el panteón que los acogería. Finalmente, la familia designó a Araújo como apoderada para gestionar el traslado del niño desde Vigo.

En uno de esos encuentros, celebrado en el restaurante Galaxia, el esposo de Lola Pereira afirmó que parte de los restos del pequeño Alfonso estaban en A Estrada. El hecho lo comprobaron cuando, el 16 de octubre de 1986 se trasladaron hasta Vigo y hallaron en la sepultura del hijo de Castelao los restos de lo que debía ser un niño de menor edad.

Al día siguiente se procedió al traslado del cuerpo de Virginia, que se encontraba en el cementerio madrileño de La Almudena, corriendo con los gastos del desplazamiento la asociación provincial de Amas de Casa de la que dependía el órgano local. El alcalde Reimóndez Portela y varios concejales asistieron al acto y una comitiva municipal se encargó del traslado de los restos hasta A Estrada.

Ese mismo día otra de las testigos presentes ayer, Angelines González, acudió junto a otras dos personas al cementerio local para descubrir en el nicho indicado una caja de lata de galletas María. En presencia del alcalde y médico, el capitán del ejército Jose Benito López Barreiro -quien también dio fe ayer de los hechos- y otros presentes se reunieron los restos hallados en Vigo con los que contenía la caja, en la que también había una corona de espinas y una medalla que Teresa Castelao reconoció como suya.

El domingo 19 de octubre de 1986 se dio entierro en el panteón municipal, dando final al propósito de reunir a madre e hijo.