Los vecinos de la parroquia forcaricense de San Miguel de Presqueiras han vuelto a localizar una vaca salvaje apresada en el lugar de Outeiro, en una zona de carballeiras y praderías conocida como Lobenta. El animal fue encontrado el domingo por un ganadero de la localidad. La vaca -un ejemplar de raza rubia de unos cuatro años- tenía al cuello un lazo con varios nudos corredizos que estaba sujeto a un roble.
La disposición de los nudos impedía tanto que el animal se soltase como que acabase ahorcándose. Según explicaron ayer los vecinos, esta es la sexta vez que localizan animales apresados de esta forma en la zona. Se trata siempre de animales salvajes que viven en libertad en los montes del entorno. Según sus cálculos, en esta área habita una cabaña de unos 170 animales y, más de la mitad, han descubierto el abrigo y el sustento que ofrecen los bosques y praderías de la zona de San Miguel de Presqueiras y se han asentado allí. Las reses, que no siempre están identificadas y saneadas, provocan a menudo destrozos en las plantaciones locales. No obstante, al parecer no son los perjudicados quienes apresan a los animales. Según los vecinos, son los propietarios de la cabaña salvaje los que instalan las trampas para atrapar a los animales que no son capaces de localizar de otro modo para poder llevar a cabo su saneamiento, imprescindible para percibir subvenciones por esas cabezas.
Los vecinos alertaron el domingo al Seprona. La vaca tenía crotal, por lo que el Servicio de protección da natureza de la Guardia Civil avisó al propietario del animal para que procediese a su liberación.
La comunidad de montes de San Miguel de Presqueiras anunció la presentación de una denuncia, reclamando los daños ocasionados en sus plantaciones y cultivos. Asimismo, el colectivo solicitará una entrevista con el jefe territorial de Medio Rural para tratar de buscar una solución al problema ocasionado por los animales salvajes.