Un pescador asturiano captura en el Ulla un «campanu» de 90 centímetros y casi ocho kilos

DEZA

02 may 2008 . Actualizado a las 10:58 h.

Un pescador asturiano capturó ayer en el río Ulla el campanu de la temporada, un salmón de 7,825 kilos de peso y noventa centímetros de longitud. El ejemplar fue pescado en la ribera estradense del coto de Ximonde, en el puesto de O Viso. El afortunado fue Celestino Faez Vilar, un deportista de la localidad asturiana de Muros de Nalón que se desplazó ex profeso al municipio estradense para probar suerte el primer día de la temporada. Y la tuvo. Sin embargo, lo de Tino Faez no fue sólo cuestión de fortuna. El pescador tiene a sus espaldas una dilatada experiencia. Nació a la orilla del Narcea, uno de los mejores ríos salmoneros de la península, y a los 15 años ya empezó a tirar la caña. Su amigo Jaime Menéndez Corral, hoy alcalde del concejo asturiano de Soto del Barco, se enganchó también a la pesca y juntos decidieron peregrinar de coto en coto. Los de Asturias los conocen casi como su propio barrio. Han pescado en el Cares, en el Sella y en el Narcea y también han probado suerte en Galicia, en el Eo, el Masma y el Ulla.

El coto de Ximonde lo visitaron el año pasado por primera vez. Pescando en Asturias conocieron a unos aficionados compostelanos que le recomendaron este enclave privilegiado. Los asturianos les hicieron caso. Tino Faez capturó el quinto salmón del 2007 además de hacer muchos amigos y de disfrutar de la gastronomía local. Este año, regresó casi por casualidad. Los propietarios de la casa de turismo rural en la que se habían alojado el año pasado les informaron de la posibilidad de conseguir permisos de pesca para el puente festivo. Los asturianos decidieron volver. Tino Faez consiguió licencia para la apertura de temporada y su compañero Jaime Menéndez probará suerte hoy.

El pescador del campanu calcula que a lo largo de su vida ha pescado entre un centenar y un centenar y medio de salmones. Sin embargo, reconoce que el ejemplar sacado ayer ha sido uno de los que más guerra le ha dado. Fue madrugador y peleón. «A las 9.00 lo clavé y a las 9.20 lo saqué», explica el deportista. «No fue fácil. Fue una lucha de poder a poder. Era un sitio con tiro de aguas y el salmón se clavaba en el fondo y no se movía», relata. «Sólo una vez en el Cares, que es un río de aguas muy frías, di con un ejemplar tan difícil como éste», señaló Tino Faez.

El salmón fue un ejemplar salvaje al que el deportista tentó con un cebo natural con dos lombrices de tierra y una quisquilla. «La quisquilla la cogí en la playa de Aguilar, en Muros de Nalón, que tiene bandera azul, y la preparé yo mismo», comentó el pescador. Al campanu le gustó el camarón y a su captor le gustó el coto. «Hicimos el viernes dos horas y media de coche y gastamos cuarenta euros de gasoil, pero vale la pena. Hay que mirar mucho por este coto, que es una joya», declaró.

Los asturianos tienen previsto regresar a Ximonde a mediados de junio. Entretanto, tienen claro qué hacer con el campanu . Si la captura hubiese sido en Asturias, el primer ejemplar podría venderse. «Uno como éste podría valer 18.000 o 20.000 euros, pero nosotros aquí ya sabíamos a lo que veníamos», indicó satisfecho.

El pescador se llevará el trofeo a Asturias para degustarlo con sus amigos preparado por un restaurador de Pravia especialista en salmón que acaba de conseguir un premio nacional de cocina.