La tarjeta de la discordia

amador gómez MADRID / COLPISA

DEPORTES

Si Competición entiende que Piqué forzó la quinta amarilla podría ser sancionado con dos partidos y no ir al Bernabéu

01 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol (FEF) no analizará el caso Piqué hasta mañana, pero el central del Barcelona se arriesga a ser sancionado con dos partidos por haber forzado la quinta amarilla ante el Rayo con el objetivo de llegar limpio al clásico del 10 de diciembre en el Bernabéu.

El colegiado del Barça-Rayo, Pérez Lasa, reflejó en el acta que Piqué fue amonestado en el minuto 83, «por retrasar la reanudación de un saque a favor de su equipo con ánimo de perder tiempo», y según el nuevo Código Disciplinario federativo el defensa catalán puede ser castigado, además de con un partido de suspensión por acumulación de tarjetas, con otro encuentro adicional y una multa de 600 euros por provocar la quinta amarilla. En principio, Piqué se perderá solamente el partido del sábado frente al Levante en el Camp Nou, pero a Competición le toca ahora decidir si entra de oficio y el central internacional merece o no ser sancionado por su comportamiento descarado para ganarse la deseada amonestación, ya que se retrasó el saque de una falta hasta 36 segundos. Piqué actuó con tan poco disimulo que Pérez Lasa no pudo evitar reírse tras mostrar la tarjeta al jugador azulgrana.

El Barça dispone de coartada, ya que solo tres minutos antes de que Piqué fuese amonestado, Víctor Valdés se ganó también ante el Rayo una amonestación por el mismo motivo, aunque en el caso del portero no conlleva acumulación de tarjetas. A esa acción del guardameta se agarró Guardiola como excusa tras la goleada frente al equipo madrileño. «La acción ya se ha visto y el árbitro ha hecho su reflexión en el acta. Valdés no estaba apercibido», subrayó el técnico.