Cree que la tensión de los últimos Barça-Madrid pueden enrarecer el ambiente
22 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El internacional español Santi Cazorla se refirió a los enfrentamientos que vienen protagonizando internacionales del Barcelona y del Madrid y que, avisó, pueden acabar por propagarse a la selección campeona del mundo y de Europa. El fichaje nacional más caro de este mercado de verano, en el que acaba de recalar en el Málaga, habló sin rodeos durante una visita a su localidad natal de Lugo de Llanera. En declaraciones recogidas por La Nueva España y preguntado por si la tensión de estos partidos puede acabar por trasladarse al vestuario de España, el asturiano contestó: «La situación es límite en la selección. Está claro que por mucho que se quiera las relaciones pueden influir un poco. No nos queda más remedio que esperar para que lleguen a un acuerdo, que es lo que todos queremos».
Cazorla aludió al último partido internacional, disputado hace un par de semanas contra Italia, y aseguró que el ambiente «sigue siendo muy bueno», pero, eso sí, alertó de que «si siguen habiendo esos problemas, pueden llegar a influir y al final eso puede ser muy perjudicial para el grupo».
La tensión producida en los cuatro choques directos de la pasada temporada entre la vuelta de la Liga, la final de Copa del Rey y los dos encuentros de las semifinales de la Champions podría haber sufrido una nueva escalada tras la vuelta de la Supercopa en el Camp Nou. Unos hechos que han convertido en «límite», según reconoce Cazorla, la situación de la selección.
En los últimos días, según reveló Onda Cero, Casillas también compañero de la selección, pese a la brutalidad de la acción del brasileño, llamó a Xavi y a Puyol, dos de los grandes referentes del Barcelona y de la selección. «Tenemos que arreglar esto», fue la conclusión a la que llegaron los tres internacionales.
La iniciativa de Casillas tranquiliza a Del Bosque, que en diez días ofrecerá la lista de convocados para los partidos que tiene España en septiembre: el 2 un amistoso contra Chile y el 6 frente a Liechtenstein por la clasificación para la Eurocopa. Será la primera oportunidad para que los jugadores de Madrid y Barcelona se vean las caras y dejen atrás las rencillas.
Antes, quizá este miércoles, el juez de la Federación Española decidirá si sanciona a través de las imágenes a Mourinho y al segundo de Guardiola, Tito Vilanova, pues sus mutuas agresiones no figuraron en el acta. No parece probable, pues no ha actuado de oficio en ocho años. Solo Marcelo, cuya falta a Cesc desencadenó la tangana final, podría temer una sanción.