Murillo se siente un objeto por la forma de despedirlo el Celta

Víctor López VIGO / LA VOZ

VIGO

El defensa reveló que el club le había hecho ver que pensaba renovarlo

15 jun 2011 . Actualizado a las 09:40 h.

Ander Murillo acudió ayer a la sede del Celta en Praza de España para recoger su finiquito. El día anterior su entrenador le había comunicado que no iba a seguir, y que el club no utilizaría la opción de prorrogar su contrato. El desconsuelo del jugador era palpable al sentir que le habían utilizado durante toda la temporada haciéndole creer en su continuidad.

«Estoy mejor porque el lunes fue un día duro y complicado. Fue una sorpresa porque no era lo que me estaban comunicando en las conversaciones que manteníamos. Me ha dolido porque no me lo esperaba y salgo decepcionado con la forma de actuar de algunas personas. Me siento un objeto en el que no se mira nada y cada uno va a lo suyo», comentó el hasta el día 30 jugador del club vigués.

Esta fue su dura reflexión sobre lo sucedido. A continuación trató de ser comprensivo con la postura de Herrera y Torrecilla aunque les reclamaba algo más de sinceridad previa. «Parecía que iba todo bien pero en las últimas catorce jornadas no fueron buenas para nadie. A pesar de todo esto, lo que quieren el entrenador y el director deportivo es montar un equipo más fuerte para el próximo año. No hay que darle más vueltas porque ellos eligen sus piezas. Quizás me hubiese dado tiempo de asimilarlo más si lo supiese antes». El defensa en este momento bajo de su carrera señaló que «el fútbol es cruel como lo fue con Michu. Me considero optimista por naturaleza».

Murillo no quiso polemizar en exceso y dedicó elogios a la entidad y a la afición por la temporada que había vivido y expresó su deseo de que la próxima temporada el equipo vigués logre el propósito que no pudo alcanzar en esta. «Todo el mundo trabaja para que el Celta el año que viene vuelva a pelear por el ascenso. Este club, esta afición, el campo, la ciudad, todo es de Primera División. Lo único que es de Segunda es el equipo ahora mismo pero pronto cambiará esto».

El central diestro donostiarra ha tenido un problema durante toda la temporada y es el de no poder jugar en su puesto natural. Cuando se le fichó Herrera no había decidido que utilizaría a Jonathan Vila en esa posición. Posteriormente los problemas del equipo vigués en los laterales le llevaron a jugar casi toda la Liga en el lateral derecho, y en ocasiones también tuvo que actuar como lateral zurdo. Sus quejas de sentirse como un objeto giran en este sentido ya que el jugador siente que se sacrificó por el bien del equipo pero ahora no lo han tenido en cuenta para darle continuidad.

En sus últimas declaraciones como celeste, el zaguero señaló que tras este varapalo prefiere ver pronto hacia el futuro. Murillo llegó al Celta después de luchar por la permanencia con el Salamanca por lo que espera repetir un año tan ilusionante en el club al que vaya como ha sido este. «Quiero pasar página rápido y verme en otro equipo. Ojalá que sea como este año porque ha sido muy bonito peleando por objetivos tan altos, ver a una afición que recupera la ilusión por su equipo, y conocer Galicia», concluyó.

«Me ha dolido porque no me lo esperaba y salgo decepcionado con la forma de actuar de algunas personas»

Defensa del Celta