El 26 de junio, después del Gran Premio de Europa en Valencia, el piloto español Fernando Alonso y la escudería Ferrari sabrán si una recuperación como la del 2010 es posible o si el título deberá esperar ya para el 2012.
Tras el quinto puesto de Alonso el domingo en el Gran Premio de Fórmula 1 de España y un nuevo triunfo -el cuarto en cinco pruebas- del Red Bull de Sebastian Vettel, el bicampeón mundial está a 67 puntos ya del alemán y Ferrari, a 110 de los coches energéticos en el campeonato de constructores. La reacción urge.
«Canadá y Valencia serán una buena medida del coche y van a marcar la temporada para ver si no podemos alcanzarles o si nos ponemos a la par», dijo Alonso el domingo. Pero antes de esas citas en junio, el domingo tendrá otra oportunidad en el alambicado circuito de Montecarlo, donde el piloto gana peso respecto a la máquina en el balance de importancia para el resultado final.
«Soy optimista, es una pista única, con un set-up especial. Nos falta carga aerodinámica, que es importante allí, la nuestra no es suficiente. Llegamos igual que el año pasado, lejos de Red Bull, pero luego en Mónaco fuimos competitivos», recordó el español, que espera que con las gomas superblandas previstas para el Principado el Ferrari rinda mejor y tenga «más agarre».
La falta de carga aerodinámica es lo que está haciendo que los ingenieros en Maranello se expriman el cerebro, de momento sin resultados. Esa carencia influye en el desgaste de los neumáticos, la clave del campeonato en el 2011. Stefano Domenicali, jefe del equipo, cifró en tres segundos por vuelta lo que perdió Alonso a partir del giro 18 respecto a los dominantes Red Bull y McLaren en el Circuito de Cataluña el domingo.
Una diferencia que provocó que el bicampeón fuera doblado. «Es difícil de explicar», admitió Domenicali. «Fue la peor carrera en términos de ritmo en lo que va de año. En los dos Grandes Premios anteriores fuimos rápidos», lamentó. «Hay que ser cautos, necesitamos ver dónde estamos en las próximas carreras, donde habrá diferentes neumáticos, mucho más blandos, y diferentes configuraciones de los coches. Entonces veremos dónde estamos en el campeonato».
«Mientras veamos una luz, trabajaremos duro. Queremos ver si somos capaces de mantenerla viva al máximo posible, todavía creemos», dijo el italiano.
Alonso ya remontó el año pasado en la segunda parte de la temporada tras un mal inicio, y llegó al último Gran Premio en Abu Dabi como líder. No ganó el título, pero el recuerdo le sirve para animarse. «Para bien o para mal he nacido testarudo y creo que queda tiempo, si tenemos un coche para tratar de tú a tú (a Red Bull y McLaren). Ahora no lo tenemos, nos están sacando más puntos, pero queda mucho».