Arroyo y Yago, futbolistas del Lugo y magos aficionados
23 mar 2011 . Actualizado a las 17:22 h.Artistas con el balón en los pies, prestidigitadores con las manos. En el Lugo, dos futbolistas son capaces de engañar al ojo. En el campo han demostrado su arte; sentados a una mesa, con una baraja como único instrumento, Yago González y Rubén Arroyo deleitan a otro tipo de público: sus amigos, su familia, pero también a sus compañeros de vestuario en el Ángel Carro. De sus dedos brota la magia.
Yago, mediapunta, es el maestro; Arroyo, extremo zurdo, el alumno. Pero Yago también contó con un profesor particular, y con un compañero, no tanto instigador, sino participante del mismo aprendizaje mágico. «Fue en mi primer año en el Terrassa. Había un seguidor que era mago, y empezamos a quedar con él José Luis Deus y yo. Fuimos a sus espectáculos, y luego nos dio clases», explica el vigués. En total, completaron nueve meses de iniciación. «Pagando», matiza. Una inmersión en profundidad en un mundo que le enganchó y que contagia a los que tiene alrededor.
Como sucedió en cuanto llegó a Lugo. «En los vestuarios siempre se habla de estas cosas. Hay uno que conoce a otro que oyó hablar... Y yo soy ?el de los juegos?. Y una vez que hay confianza suficiente, pues empiezas», dice Yago. Que se confiesa tímido y, sin embargo, deja boquiabierto a su entrevistador con su arte de birlibirloque.
Y así metió en la onda mágica a Arroyo, quien, eso sí, ya tenía una cierta predisposición hacia estas cuestiones. «Me gustaba desde siempre -confiesa el madrileño-. Había visto espectáculos en teatros, en bares... Y debió ser en el primer viaje, me dijo que si quería me enseñaba... Y hasta ahora». Se han convertido en mentor y aprendiz.
Los viajes más cortos
Salvo a Canarias, los viajes del Lugo en las sucesivas jornadas de Segunda B transcurren en autobús. Horas que se hacen largas, «pesadas», como dicen los futbolistas, y que se matan como se puede: lecturas, películas, juegos, siestas... «Pero te acabas aburriendo igual», reconoce Yago. Por eso, cuando saca su baraja francesa («da más juego que la española», indica), el tiempo vuela: «Pasaba más rápido».
Pero que nadie piense que se trata de trucos improvisados, sino que requieren horas y horas de repetición, de ensayo, hasta alcanzar una ejecución perfecta. «Practico con mi mujer, y hasta que no es capaz de descubrir dónde está la trampa, no está listo para hacerse», dice Yago. Libros para encontrar nuevas sorpresas, fijarse en los mejores («Juan Tamariz», coinciden en señalar)... E incluso el alumno llega a superar al maestro. «Tiene una facilidad especial», desvela el mediapunta.
Artistas con el balón
«Es más fácil hacer trucos con las manos que con el balón», asegura Arroyo. Los dos son buenos peloteros, capaces de sacar petróleo del esférico. Aunque confiesan que no les gustan demasiado las filigranas con el cuero si no tienen una finalidad útil. Como dice el propio Arroyo: «Lo que hace Cristiano Ronaldo, que la aguanta con el cuello, y todas esas cosas, no me llama la atención».
No dudan en señalar al mago del fútbol actual: «Messi». «Yo era un enamorado de Laudrup y Zidane, pero Messi está a otro nivel», afirma Yago.
¿Y los Gandalf del Lugo en el campo? «Marcos y Pita; son nuestros Xavi y Busquets».