El fútbol gallego aplaude el cambio en la Federación

Iván Antelo REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

El 84 por ciento de jugadores, árbitros, entrenadores y dirigentes consultados por La Voz dicen que era necesario el relevo

07 mar 2011 . Actualizado a las 10:35 h.

El fútbol gallego abrió el pasado jueves una nueva etapa después de dos décadas con Julio Meana como presidente de la Federación Gallega de Fútbol (FGF). La victoria contundente de José García Liñares (115 votos a 29) ha devuelto la ilusión a todos los estamentos del balompié autonómico, que ya aguardan con impaciencia las anheladas reformas.

Según un sondeo realizado por La Voz de Galicia a cien representantes del fútbol gallego tanto masculino como femenino (a través de preguntas realizadas a presidentes, directivos, entrenadores, árbitros y jugadores), el 84 por ciento celebra el cambio de rumbo en la Federación. El resto se muestra todavía receloso de que el nuevo presidente pueda llevar a cabo las prometidas remodelaciones, pero casi nadie se opone el cambio.

Gusta su personalidad

«Es una persona currante y ganadora. No se anda por las ramas y no engaña a la gente. Es el cambio y quiere democratizar la federación, que los clubes elijan a sus representantes, los jugadores a los suyos, y lo mismo con los entrenadores y los colegiados», afirma una de las voces más autorizadas del fútbol de la Costa da Morte, Jose Manuel Mato, presidente del Ponteceso.

Todos los encuestados aseguran conocer a Liñares, algunos personalmente y el resto por referencias del mundo del fútbol y de la política. En ese sentido, muchos comparten la opinión de Eduardo Muñiz, director deportivo del Estradense. «En lo futbolístico demostró ser un buen gestor. Confío en que su trabajo en el Cerceda se extienda a la federación. Es un hombre competente», destaca.

«Aire fresco»

Las frases más repetidas en el mundo del fútbol gallego son «aire fresco» y «necesidad de cambio». Entienden que Meana llevaba mucho tiempo en el cargo y que era necesario un giro radical en un modelo «obsoleto» y «anclado en el pasado».

Uno de los más rotundos en este sentido fue Jose Antonio Díaz, presidente del equipo femenino del Monte Forte y nuevo miembro de la comisión delegada de la Federación Galega de Fútbol: «El cambio es bueno porque estaba caduca. Se hacía muy poco. Hay que limpiar la federación y llevar a cabo una auditoría, además de dotar de nuevas tecnologías». Otros, como es el caso del presidente del Portonovo, Óscar García, es más escueto pero igual de elocuente: «Ya iba siendo hora».

Sin embargo, la elección de Liñares tampoco desata la unánime euforia en el fútbol gallego. Todavía quedan voces que prefieren ver los actos antes de pronunciarse. «Se verá durante el mandato si es positivo el cambio», apunta Varela Bargueiras, delegado arbitral de Lugo. Y es que es en esta provincia donde la encuesta detecta un mayor índice de cautela.

Ciclos menos largos

En general, el balompié gallego coincide en señalar lo perjudicial de perpetuarse en los cargos. Algunos, como Miguel Cedeira presidente del Erizana, lo llevan incluso al extremo. «No es bueno pasar mucho tiempo en un puesto. Estos que han entrado ahora deberían estar cuatro años y luego dejar paso a otros que estén el mismo tiempo. No es bueno estar de por vida porque uno se amarra el sillón y luego no hay forma de que lo suelte».

Pepe Criado, vicepresidente del Racing, va más allá, y apunta a que Galicia puede ser el inicio de una remodelación a nivel nacional. «Esto puede ayudar el día de mañana para cambiar el fútbol español, que está en quiebra total. El siguiente paso sería conseguir echar a Villar».

Entre los encuestados, hay quienes abogan por una reforma total y otros que salvarían alguna cosa del último mandato. «Diego Batalla (secretario general) demostró ser muy capaz» destaca Manu Sánchez, entrenador del Orzán femenino. El presidente del As Pontes Xaime Castro coincide con él. «En estos dos últimos años con Batalla como secretario percibíamos un cambio positivo respecto a lo anterior».