De la Fuente bordó un planteamiento perfecto con el que le robó el balón a los galos y minimizó y desesperó a sus cracs
15 jul 2026 . Actualizado a las 10:49 h.La selección española completó un partido perfecto para avanzar a la final del Mundial del domingo (21.00 horas, La 1). Minimizó a las estrellas galas, evitando que salieran al galope; se apoderó del balón; y supo encontrar el punto débil en el lateral izquierdo francés ocupado por Lucas Digne, protagonista negativo del duelo.
¿Cómo desesperó España a Francia?
Los de Luis de la Fuente se fueron con ventaja al descanso (0-1) y la sensación de estar cumpliendo a la perfección con el plan establecido. Francia, que ponía en liza a cuatro delanteros, no tiró entre palos en los 51 minutos que duró el período inicial. Y por fuera solo lo hizo en una ocasión, y no fue obra de ninguna de sus estrellas (lo probó Barcola desde lejos).
La fórmula funcionaba. España no se complicó en la salida de balón para evitar que los cracs galos robasen alto y completó 21 pases largos en ese inicio. Uno de ellos, de Unai Simón, casi acaba en gol de Baena. Una vez sacado el esférico de zona peligro, la idea era robar en la medular y, a partir de ahí, esconder el balón sumando pases (252 en el primer período). Ahí cobró especial importancia Baena, que partiendo desde banda se iba hacia adentro para asociarse con Rodri, Fabián y Olmo, generando superioridades. Con esto, consiguió que Olise pasase mucho tiempo corriendo para defender, desgastándose.
Todo esto, aderezado con una gran intensidad en los duelos (43-57% para España); sin necesidad de hacer faltas (apenas 5).
Así fue como España fue desesperando al cuadro de Deschamps, nada acostumbrado a eso.
¿Por qué hizo tanto daño España tras el descanso?
El desgaste de tantos minutos con los cuatro delanteros franceses corriendo tras el balón se notó en la segunda parte. Cracs de esa talla no están acostumbrados a esa generosidad y acabaron por dejar de hacerlo. Además, el más sacrificado de ellos (Barcola) fue el sustituido para dar entrada a Doué. Casualidad o no, nada más entrar el nuevo extremo izquierdo, marcó por su flanco el lateral derecho español (Pedro Porro) y, poco después, Lamine Yamal también hizo daño por esa banda para hacer el 0-3, anulado por fuera de juego. Si a Barcola se le había visto ayudando al lateral, Doué dejó completamente solo a Digne (y a Theo cuando lo reemplazó). Y por ahí España encontró un chollo.
¿Qué le pasó a Mbappé?
El delantero del Real Madrid, que había completado un Mundial sobresaliente al marcar ocho goles, no fue ni la sombra de sí mismo. Acabó el encuentro con apenas tres tiros (ninguno entre palos) y sin generar peligro en todo el duelo. Laporte y Cubarsí pudieron con él, provocando que cayese en fuera de juego en tres ocasiones. Solo tocó 34 balones y, de ellos, perdió 14. Únicamente completó un regate de los seis que intentó y se fue del encuentro con una amarilla que bien pudo ser roja, fruto de la desesperación de no ser capaz de desarrollar su juego.
Defensivamente, fue un lastre para sus compañeros y un chollo para los españoles, que le ganaron nueve de los once duelos en los que fueron contra él. Mbappé decepcionó.